Musa hizo estas declaraciones a la prensa tras reunirse con el presidente sirio Bachar al-Asad en Damasco. El dirigente de la organización panárabe resaltó que los contactos con Siria, que calificó de “positivos y muy fructíferos”, han sido constantes, no sólo “en los últimos cuatro días”, sino también “en los veinte meses anteriores”.
Además, confió en que los acuerdos de Doha refuercen los vínculos entre los países de la región en un momento en el que “el mundo árabe sufre principalmente porque nuestros lazos no están al nivel que sería deseable”.
Por su parte, la agencia de noticias estatal siria, SANA, se limitó a resaltar que ambos coincidieron en la importancia de que el Líbano haya elegido nuevo presidente y subrayaron la necesidad de apoyar a este país para que mejore su seguridad y estabilidad.
Siria, partidaria de la oposición libanesa, fue objeto de fuertes críticas por parte de Arabia Saudí y Egipto -que respaldan a la mayoría parlamentaria-, y quienes denunciaron que el régimen de Damasco no hacía los esfuerzos necesarios para alcanzar un acuerdo entre ambas partes.