Es profesor de ciencia política en la Universidad de Virginia, en Estados Unidos. Su primer libro fue ‘Proceso de paz: diplomacia estadounidense en el conflicto árabe-israelí’. Además es miembro del ‘Consejo de Políticas para Medio Oriente’, la publicación más citada sobre asuntos políticos, económicos, sociales y culturales de esa región. Durante las administraciones de Richard Nixon y Jimmy Carter, Quandt fue miembro del Consejo de Seguridad Nacional de E.U., con la tarea de analizar la política interna. También participó en los acuerdos de Camp David y el tratado de paz entre Israel y Egipto.
Luego de la incursión israelí en Gaza, ¿hay posibilidades reales de paz?
El único nuevo elemento en el juego que hace que vea una luz de esperanza es la llegada de una nueva administración estadounidense. Porque el conflicto luce justo igual de estancado que siempre: con el mismo liderazgo e incertidumbres en ambos lados. Sin embargo, algunas veces, las crisis pueden abrir nuevas perspectivas para la diplomacia.
Obama hizo de Oriente Medio una de sus prioridades. ¿Qué podría hacer Hillary Clinton, como Secretaria de Estado?
Obama ya señaló que quiere ver un movimiento real en este tema. Sus palabras y acciones son una señal de que está inclinado a confiar más que su antecesor, George W. Bush, en la diplomacia. Pero él no ha hecho un gran cambio sustancial en el terreno o en el trato directo con Hamas o Siria.
¿Qué piensa de George Mitchell, el nuevo enviado de E.U. a la zona y quien inició esta semana su primer viaje?
Es una buena elección. Tiene experiencia, es sensible y centrado. No será presionado por la burocracia. Fue una de las figuras de la Administración Clinton y se puede confiar en él.
¿Cómo quedó el liderazgo de Mahmud Abbas después de la invasión?
Por el momento, Hamas parece seguir siendo fuerte en Gaza. Abbas podría haber perdido apoyo. Al Fatah necesita nuevos liderazgos.
Israel va a elecciones el 10 de febrero. ¿Qué papel jugó la invasión en ese proceso?
Todavía no es claro quién ganó y quién perdió con la invasión. Pero Ehud Barak parece haber mejorado su posición.
Israel defendió el ataque. Hamas se mostró víctima. ¿Quién ganó esta guerra de imagen?
No estoy seguro. Israel fue muy criticado por el excesivo uso de la fuerza, pero Hamas no quedó bien parado tampoco.