No ha sido fácil el primer mes del presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Tras su deslumbrante victoria electoral y su publicitada posesión, ha tenido que enfrentar duras críticas y tropiezos, a los cuales les hará frente este martes, a las 8:00 de la noche (hora colombiana), durante su primer discurso ante las dos Cámaras del Congreso.
Tradicionalmente, el discurso del mandatario frente a los congresistas se realiza en enero y lleva como nombre “Estado de la Unión”, espacio donde el Presidente da cuenta de las principales necesidades y problemas que los políticos norteamericanos deben resolver. Muy pocos, sin embargo, han sido los presidentes que en tan poco tiempo de su posesión se lanzan al ruedo del Capitolio. El último, de hecho, fue John F. Kennedy, 10 días después de su posesión.
Ahora el turno es para el presidente Obama. En medio de una crisis económica que se empeora cada día (las cifras de desempleo no dejan de caer, por ejemplo), Obama decidió bautizar a su aparición: “El Estado de la Nación”. Muchos, no obstante, empiezan a dudar de la efectividad retórica del mandatario, quien llegó con un enorme capital político a la Casa Blanca, pero que en cuestión de semanas ha visto seriamente lastimada (al menos en Washington) su capacidad de liderazgo bipartidista.
Tres de sus candidatos a ocupar importantes carteras en su gabinete tuvieron que retirarse del proceso, de manera abrupta y vergonzosa, por tener problemas con el fisco norteamericano. Esto le acarreó duras críticas de los sectores republicanos, siempre atentos y listos a debilitar al hoy omnipresente Partido Demócrata. Obama también ha sido criticado severamente por la supuesta inefectividad de su plan de estímulo —aprobado la semana pasada por 786 mil millones de dólares—, así como el proyecto de rescate al sector inmobiliario, para lo que ha solicitado 75 mil millones de dólares.
Nunca en tiempos de paz el gobierno de Estados Unidos había desembolsado tanto dinero. Y ahora que es Obama quien lo ha logrado, deberá demostrarles esta noche a los republicanos que sabe lo que hace para que este plan de rescate reverse la dañina recesión que no deja de hacer estragos en Norteamérica.
Se espera, además, que aclare aún más algunos interrogantes que se tienen frente al manejo del paquete de estímulos. Sobre todo lo que concierne al sistema de seguridad social, uno de los pilares de su campaña, y que todavía no se sabe cómo se beneficiará con el millonario paquete de ayuda.