Crisis financiera
8:15 Obama abrió en Misisipi el turno de respuestas en el primer debate presidencial con el candidato republicano John McCain, quien destacó, por su parte, que la crisis ha provocado que “por primera vez, el partido demócrata y el republicano se sienten juntos a negociar una solución” a la grave situación.
“No hay duda del alcance de esta crisis”, dijo McCain. Ambos se mostraron de acuerdo en que no se habla de “los bancos de Wall Street, sino del ciudadano medio, que están perdiendo sus casas y sus negocios”.
“Lo importante es que hemos visto que los dos partidos se han sentado juntos a negociar un paquete importante”, dijo McCain, quien explicó que quiso suspender su campaña y regresar a Washington para participar en esta negociación.
Obama aprovechó la primera pregunta del debate, acerca del paquete de rescate financiero que negocia en la actualidad el Congreso, para asegurar que independientemente del alcance de la crisis, el “veredicto final es que la culpa la tienen los ochos años de políticas fallidas de George W. Bush, que han sido apoyadas por John McCain”.
El senador demócrata se mostró partidario de apoyar un paquete que incluya un sistema de supervisión del desembolso de los 700 mil millones de dólares que quiere gastar el Gobierno, así como garantías de que este dinero “no vaya a parar a las cuentas de los consejeros delegados de los bancos” rescatados.
Este primer cara a cara se produce en un momento en que las encuestas revelan un cierto distanciamiento de Obama sobre su oponente republicano, después de que McCain anunciara que no acudiría a Misisipi si no se resolvía antes la negociación del rescate financiero en el Congreso, y después diera marcha atrás.
Según la media de los principales sondeos que elabora la página de información política “RealClearPolitics.com” , Obama cuenta con una ventaja de cuatro puntos porcentuales, y suma el 48,2 por ciento de la intención de voto, frente al 44,2 por ciento con que cuenta su rival republicano.
Reforma fiscal
8:30 Los candidatos presidenciales en EE.UU., el demócrata Barack Obama y el republicano John McCain, difirieron en cómo abordar una reforma fiscal, en su primer debate.
A preguntas del moderador, el periodista de la cadena pública PBS Jim Lehrer, Obama afirmó que si llega a la presidencia recortará los impuestos para los ciudadanos con una renta inferior a los 250 mil dólares anuales, el 95 por ciento de la población.
Obama afirmó que esos recortes darán un mayor desahogo económico a los ciudadanos y, por consiguiente, harán crecer a la economía, “en lugar de la política que hemos tenido hasta ahora de recortar impuestos a los más pudientes y tener la esperanza de que las ganancias de los más ricos se filtren a las clases inferiores”.
Por su parte, McCain acusó a su rival de querer aumentar los impuestos y, en particular, a las empresas, que, según él, ya padecen algunas de las cargas fiscales más altas del mundo. También afirmó que el demócrata aumentaría el gasto de Hacienda en cerca de 100 mil millones de dólares en nuevas partidas presupuestarias.
“Quiero mantener los impuestos bajos”, afirmó McCain, partidario de mantener los recortes fiscales aprobados por la Administración del presidente George W Bush.
El candidato republicano arremetió también contra los gastos presupuestarios conocidos como “earmarks”, las partidas para proyectos muy específicos que los legisladores incluyen en proyectos de ley a menudo no relacionados.
Según McCain, estas partidas suman en torno a los 18 mil millones de dólares anuales y esos gastos bajo su presidencia “van a quedar bajo control”. “Voy a vetar cada proyecto de ley que los incluya y voy a denunciar a sus responsables”, aseguró.
Obama replicó que 18 mil millones de dólares es “una cantidad sustancial, y debemos asegurarnos de que no se producen gastos innecesarios, pero no es una cifra que vaya a devolver la salud económica a la clase media”.
McCain, declaró su rival, propone un sistema fiscal que representará un gasto de 300 mil millones de dólares en recortes fiscales “para algunos de los ciudadanos más ricos de este país”.
El republicano John McCain anunció hace dos días que suspendía su campaña para regresar a Washington y tratar de ayudar en las negociaciones para sacar adelante un plan de rescate para el sistema financiero estadounidense.
Obama y McCain, ambos senadores, participaron el jueves en una reunión en la Casa Blanca junto a otros representantes del Congreso y el presidente George W. Bush para intentar llegar a un consenso. La reunión acabó entre reproches, pese a que horas antes en el Capitolio los demócratas habían anunciado un principio de acuerdo.
En un principio las preguntas iban a centrarse en la política exterior y la seguridad nacional, asuntos en los que McCain está considerado un mayor experto, pero Lehrer indicó al inicio del debate que dedicaría las primeras preguntas a la actual crisis financiera.
Irak
8:45 La guerra de Irak protagonizó uno de los enfrentamientos en el debate entre el candidato republicano John McCain, que defiende que ha sido un éxito, y el demócrata Barack Obama, que considera que se ha producido con un gran derroche y desatino.
McCain, héroe de guerra de Vietnam, defendió la guerra de Irak, que ha permitido “traer paz y estabilidad” al país árabe, y destacó que las tropas tienen que volver a casa, con “victoria y con honor”.
No obstante, reconoció que el próximo presidente del país tendrá que decidir “cómo y cuándo regresan las tropas”, pero McCain dejó claro que debe ser cuando “se alcance el éxito militar.
El republicano subrayó que “hay mucho en juego” y que es necesario estabilizar la región para evitar entre otras cosas un fortalecimiento de Irán.
Obama, que se preguntó “por qué fuimos a Irak”, destacó que: “ojalá hubiera estado en un error cuando me opuse a la guerra”, y subrayó que se han gastado hasta ahora 600 mil millones de dólares, se han perdido 4.000 vidas, y hay más de 40 mil heridos.
El demócrata insistió en su promesa de iniciar la retirada de tropas, de manera progresiva y responsable, 16 meses después de llegar a la Casa Blanca, con objeto de poder destinar recursos a otros conflictos, como el de Afganistán, porque: “no hemos vencido todavía a Al Qaeda”.
Después del dinero invertido en los conflictos bélicos, dijo Obama, “Al Qaeda está resurgiendo con más fuerza que nunca, y ello sin mencionar que nos estamos gastando 10.000 millones de dólares al mes”.
“Ojalá no tenga que utilizar la fuerza militar cuando sea presidente”, dijo el demócrata, “pero si lo hago, lo haré con sabiduría”.
McCain, por su parte, acusó a Obama de haber votado en contra de la escalada militar que realizó Estados Unidos en Irak en enero de 2007, y de no reconocer los éxitos conseguidos al elevar las tropas a 165 mil soldados.
Obama reconoció que ha sido un éxito, pero sólo porque ha permitido “resolver el desastre que se había producido en los cuatro años anteriores” de la guerra.
Aclaró que si votó en contra de la escalada, no era por no dar más fondos al ejército, sino porque en la iniciativa legislativa no se había incluido un calendario de retirada, como pedían los demócratas.
Hugo Chávez
9:00 El demócrata Barack Obama defendió su derecho, si logra la presidencia de EE.UU., de sentarse a negociar “con quien considere y en el momento que desee”, después de que su oponente republicano, John McCain, lo acusara de querer negociar “sin condiciones previas” con mandatarios hostiles.
“Barack Obama ha dicho en anteriores debates que se sentaría a negociar sin condiciones previas con líderes como el cubano Raúl Castro, el venezolano Hugo Chávez, o el iraní Mahmud Ahmadineyad, quien por cierto, en la ONU habló de exterminar al estado de Irael”, afirmó McCain, en el debate que se celebra en Misisipi.
Obama le contestó que: “como presidente de EE.UU. tengo el derecho de reunirme con la persona que considere, en el momento que considere, si con ello creo que mantengo el país más a salvo”.
Además, el senador por Illinois reprochó a McCain que en una entrevista dijera hace unos días que no sabe si se reuniría con el presidente de España, Jose Luis Rodríguez Zapatero, pese a que su país es un aliado de la OTAN.
El senador demócrata insistió en que sentarse a negociar sin condiciones no supone que “no haya una preparación previa” del acercamiento de EE.UU. a estos países, con contactos al más bajo nivel, tal y como defiende precisamente el ex secretario de Estado Henry Kissinger, uno de los asesores de la administración Bush.
Con respecto a Irán, Obama reconoció que este país asiático ha ido ganando influencia en los últimos tiempos, pero dijo que es necesario que: “exploremos la posibilidad de iniciar contactos diplomáticos”, porque “no nos podemos permitir una guerra nuclear”.
Para McCain, estos contactos con Ahmadineyad solo servirían para “dar legitimidad a la plataforma de propaganda de Irán, que solo busca justificar la exterminación del Estado de Israel”.
Rusia
9:15 El candidato republicano, John McCain, acusó a su rival demócrata, Barack Obama, de “ingenuidad” en su política hacia Rusia, en su primer debate presidencial, que se celebra en la Universidad de Misisipi.
Rusia, según McCain, es un país que “cometió una grave agresión” contra un país vecino independiente, Georgia, y que se encuentra bajo el control de la KGB -los servicios secretos- y “apparatchik”, funcionarios del antiguo régimen comunista.
“Yo he mirado a los ojos a (el ex presidente ruso y actual primer ministro, Vladimir) Putin y vi tres letras: K, G, B”, afirmó el republicano, parafraseando la frase del presidente George W. Bush, que indicó que había mirado a los ojos a ese mandatario y había visto su alma.
McCain lanzó un duro ataque contra Moscú, al que acusó de “querer recuperar su imperio” soviético y aseguró que la guerra contra Georgia tenía un trasfondo energético, debido al paso por esa república del oleoducto Ceyhan-Tiflis-Bakú.
“Las intenciones de Rusia estaban muy claras” desde hace tiempo en Georgia, apuntó el candidato republicano, que advirtió de que Ucrania podría ser el próximo objetivo pues, entre otras cosas, Rusia busca recuperar la península de Crimea donde tiene su base la flota del Mar Negro y que Stalin cedió a Ucrania.
En este sentido, expresó su completo apoyo a las aspiraciones de Kiev y Tiflis para entrar en la ONU y sostuvo que: “debemos dejar claro a Ucrania que tiene en nosotros un amigo y un aliado”.
Obama, por su parte, se mostró de acuerdo en que Georgia y Ucrania deben recibir “de inmediato” una “hoja de ruta” para su ingreso en la Alianza Atlántica. La OTAN se comprometió durante su cumbre del pasado abril en Bucarest a ofrecer ese plan de ingreso en el futuro.