Los candidatos presidenciales estadounidenses, Barack Obama y John McCain, recorrieron este miércoles, por separado, las instalaciones de la Universidad Hofstra antes del debate que les enfrentará en ese centro educativo.
Ambos prestaron especial atención al Complejo Deportivo David S. Mack, donde celebrarán durante una hora y media el último de sus tres enfrentamientos. Todo está ya a punto y un escenario decorado en azul y rojo -los colores de la bandera estadounidense, pero también de los respectivos partidos- aguarda al demócrata Obama y al republicano McCain.
Los candidatos se sentarán en torno a una mesa, junto al moderador, el periodista Bob Schieffer, en el centro del escenario. Según ha explicado la Universidad Hofstra, los dos candidatos han pedido sendas salidas de aire acondicionado sobre ellos, supuestamente para evitar que los focos de la televisión les hagan sudar y ello dé una mala imagen ante las cámaras.
También han pedido vasos de agua que sean exactamente iguales a los de los debates anteriores. Supuestamente, para estar acostumbrados y evitar que les resbale o les salpique, algo que también podría estropearles el evento. McCain y Obama responderán a cada pregunta de Schieffer durante dos minutos cada uno. Después se abrirá un periodo de cinco minutos para posibles réplicas o para que el moderador solicite precisiones.
El debate se centrará en la economía, en momentos en los que los mercados volvieron a caer -un 7,87 por ciento este miércoles en Nueva York- y cuando el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, ha declarado que, aunque la crisis financiera se solucione, la economía aún tardará en estabilizarse.
El jefe de estrategia de la campaña de Obama, David Axelrod, afirmó este miércoles que el senador por Illinois no ofrecerá propuestas nuevas sino que reiterará su plan para dar un nuevo impulso a la economía y crear empleo. “Siempre hemos creído que, a medida que la gente fuera conociendo al senador Obama, le ayudaría, porque es una persona sólida con buenas ideas para lograr un cambio constructivo en este país”, sostuvo Axelrod a la prensa.
Las encuestas señalan a Obama como el candidato más capacitado para liderar al país en una crisis económica. Un sondeo difundido por el diario Los Angeles Times refleja que un 48 por ciento le prefiere para atajar las dificultades financieras, frente al 36 por ciento que se decanta por McCain.
El candidato republicano se encuentra por detrás en las encuestas y hasta ahora no ha conseguido comunicar de modo eficaz su mensaje sobre la economía. El martes presentó un nuevo plan, valorado en 52.000 millones de dólares, que espera que sirva para dar una nueva ilusión al electorado. “Si continuamos comunicando nuestro mensaje, y lo hacemos de manera clara, a medida que se aproxime el 4 de noviembre McCain conseguirá acortar distancias” y acabará ganando, aseguró su asesor económico, Douglas Holtz-Eakin.
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