El líder del opositor Comité Nacional de Coordinación (CNC) de Siria, Haizam Manaa, pridió a Rusia a presionar al régimen sirio de Bachar al Asad para que cumpla el plan de paz del mediador internacional Kofi Annan.
«En los últimos meses ocurrió que el Gobierno sirio asumió obligaciones que luego no cumplió. Pero si Moscú exigía algo de Damasco, esto se acababa cumpliendo «, declaró Manaa a la emisora de radio «La Voz de Rusia».
El opositor sirio encabeza una delegación del CNC, el principal órgano de la oposición interna y moderada siria, que llegó hoy a la capital rusa para mantener consultas con las autoridades locales.
«La clave del éxito de la misión de Annan se encuentra en las manos de Rusia», afirmó Manaa, quien recordó que Damasco decidió permitir en enero la entrada en el país de una misión de la Liga Árabe sólo después de que se lo pidiera Moscú.
Manaa subrayó que «Moscú apoya el plan de Annan, y son muchos los sirios que tienen sus esperanzas puestas en él», mientras «otros planes que abogan por una solución militar a la crisis, lo que incluye el suministro de armamento, son más aventureros que razonables».
«Es importante saber en qué medida las potencias mundiales están interesadas en instaurar la paz y la estabilidad en Siria. Irak ha estado enzarzado en una guerra civil durante los últimos diez años. Sin embargo, a pocos países parece importarles. Es tarea de los sirios garantizar la paz», apuntó.
El opositor sirio considera que «el número de observadores internacionales en Siria debe aumentar», y además «deben establecerse contactos con la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navy Pillay, cuya oficina está en Ginebra».
«Pillay también podría enviar observadores a Siria. Los observadores deberían tener amplios poderes para ser capaces de garantizar el final de la violencia», dijo.
Una vez logrado el cese de la violencia, «finalmente, las partes en conflicto deberían sellar un acuerdo político para resolver la crisis», afirmó.
Manaa se reunirá mañana, martes, con el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, quien ha criticado a Occidente por considerar al también opositor Consejo Nacional Sirio «como representante legítimo de todos los sirios».
Los primeros observadores de Naciones Unidas llegaron al domingo a Damasco para preparar la misión que se encargará de supervisar el pleno cumplimiento del plan de Annan, y tenían previsto reunirse con el Gobierno y la oposición sirios.
Por primera vez en los más de trece meses que dura la crisis siria, Rusia accedió el sábado a respaldar una resolución en el Consejo de Seguridad de la ONU para autorizar el envío de observadores a Siria, tras haber vetado en dos ocasiones sendas condenas al régimen de Al Asad.
El plan de Annan estipula el fin de la violencia, la liberación de los detenidos arbitrariamente, el repliegue de las tropas y armamento pesado de las ciudades, garantías para el suministro de ayuda humanitaria y la apertura de un diálogo político, entre otros puntos.