El papa Benedicto XVI condenó el «vil atentado» del sábado en el sur de Italia, que costó la vida a una joven y dejó cinco heridos graves y oró por las víctimas de la «violencia brutal«, dijo durante la oración del domingo en el Vaticano.
«Tengo que recordar desgraciadamente a los chicos y chicas de la escuela de Brindisi, afectados ayer por un atentado», dijo el Papa tras recordar a «los heridos, algunos graves, en particular a Melissa, víctima de una brutal violencia», comentó.