El papa Benedicto XVI dijo este viernes que tiene esperanzas que la Iglesia pueda desempeñar un papel en el proceso de paz del Medio Oriente.
El Sumo Pontífice habló brevemente con los periodistas antes de que su avión aterrizara en Amán, la capital de Jordania, donde inicia su primer gira por el Medio Oriente que también lo llevará a Israel y a los territorios palestinos ocupados por el estado judío. El Papa no ha programado visitar la Franja de Gaza, controlada por el grupo islamista Hamas.
Benedicto XVI dijo que la Iglesia católica no es un poder político sino una fuerza espiritual y espera que pueda contribuir a los intentos por forjar la paz entre israelíes y palestinos. El Papa fue recibido en el aeropuerto por el rey Abdalá de Jordania, la reina Rania y líderes musulmanes y católicos.
El pontífice incomodó a algunos sectores del mundo islámico en el 2006 al mencionar en un discurso un texto medieval que consideró algunas de las enseñanzas del profeta Mahoma “perversas e inhumanas”, en particular “su mandamiento de extender la fe con el filo de la espada”.
El Papa “lamentó profundamente” las reacciones que motivó su discurso y señaló que el mencionado pasaje no reflejaba su opinión personal. Sin embargo, algunos sectores del islamismo siguen criticándolo. La integrista Hermandad Musulmana anunció el viernes que sus miembros boicotearán la visita papal por no haberse disculpado públicamente antes de llegar al país, como pidió la entidad.
El vocero de la Hermandad Jamil Abu-Bakr dijo que la carencia de una disculpa pública significa que “los obstáculos y límites permanecerán y oscurecerán un posible entendimiento entre el Papa y el mundo musulmán”.
El vocero del Vaticano Federico Lombardi dijo que la Santa Sede formuló todas las aclaraciones posibles, e indicó a la Associated Press Television News “no podemos continuar repitiendo las mismas aclaraciones hasta el fin del mundo”.
Pese a la polémica, Benedicto dijo esperar que su visita y la fuerza moral de la iglesia puedan hacer un aporte positivo a las gestiones de paz entre israelíes y palestinos. “No somos una potencia política sino una fuerza espiritual que puede contribuir” al proceso de la paz, dijo Benedicto a los reporteros en el avión antes de aterrizar en Amán.