Al presidente de Ecuador, Rafael Correa, nunca le ha gustado el Plan Colombia. Desde antes de llegar a la Presidencia fue una de las voces más críticas con el programa que Estados Unidos tiene desde hace casi diez años en el país. En octubre del año pasado, el mandatario anunció que como respuesta a este programa, su país promovería el Plan Ecuador.
“A las balas, a la represión, a la locura y a la irracionalidad del Plan Colombia, el Plan Ecuador le va a responder con desarrollo, con justicia, con bienestar… con producción, con empleo, con educación, con salud”, dijo entonces el mandatario.
Este viernes se volvió a referir al tema. En una entrevista publicada por el diario brasileño O Estado de São Paulo aseguró esperar que el futuro presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ponga fin tanto al embargo a Cuba como al Plan Colombia. “Sinceramente soy un poco escéptico con respecto a grandes cambios en las relaciones con América Latina. En los últimos años la región perdió peso relativo y no creo que esa situación cambie con Obama. Ojalá que yo esté equivocado”, afirmó el mandatario.
“En todo caso necesitaríamos de acciones concretas. Una sería el levantamiento de ese embargo absurdo a Cuba que ya dura casi 50 años. Otra sería ponerle fin a ese Plan Colombia, que apenas convirtió a Colombia en un foco de inestabilidad en la región”, agregó Correa.
El mandatario ecuatoriano aseguró que las negociaciones para normalizar las relaciones entre Ecuador y Colombia “avanzaron poco” desde la crisis surgida el 1° de marzo pasado. “Aquí no se trata de decir que no ocurrió nada el 1° de marzo. Se trata de una política sistemática de Colombia de desproteger la frontera sur para involucrar a Ecuador en el conflicto. No restableceremos relaciones a cualquier costo”, aseguró.
El canciller no ve progresos
Casi al mismo tiempo el nuevo canciller de Ecuador, Fander Falconí, aseguró que no veía ningún desarrollo en las relaciones con Bogotá. “Ecuador considera que no se ha avanzado en ninguno de los planteamientos hechos a Colombia ante la OEA tras la incursión armada a territorio ecuatoriano que derivó en la ruptura de relaciones hace nueve meses”.
Confirmó que una delegación de la Organización de los Estados Americanos (OEA) visitará el país “la última semana de enero” con el objetivo de “ver el alcance de las cosas que se firmaron en ese momento” cuando Ecuador denunció en marzo la violación de su soberanía tras un ataque militar colombiano a un campamento guerrillero de ese país ubicado subrepticiamente en territorio ecuatoriano.
“La postura de Ecuador va a ser bastante clara en los temas de transparencia y el rechazo frontal a una agresión a nuestra soberanía… En ese sentido no hay un cambio de visión respecto a la agenda de Colombia, nosotros mantenemos los puntos que hemos solicitado a la OEA”, señaló.
Ecuador sufrió “una agresión armada el 1° de marzo en Angostura, hubo campaña de desprestigio por parte del Gobierno colombiano y desde nuestro punto de vista no se ha avanzado en ninguno de los planteamientos que hizo el presidente Rafael Correa en el seno de la OEA”, añadió.
El gobierno ecuatoriano ha insistido en solicitar a Colombia la información completa de la operación militar que según sospechas gubernamentales contó con la participación de Estados Unidos. También ha denunciado una campaña del Gobierno colombiano por desprestigiar a Ecuador al señalar que da refugio a guerrilleros.
El jefe de la diplomacia ecuatoriana admitió que “las relaciones diplomáticas con el vecino país del norte no han mejorado”.