La policía alemana allanó este jueves numerosos locales de Volkswagen, a pocas horas de la comparecencia del presidente de la firma en Estados Unidos, para dar explicaciones por el escándalo de los coches trucados.
Los allanamientos se llevaron a cabo en la sede del gigante automovilístico en Wolfsburgo (norte) y en oficinas de otras ciudades, así como en viviendas privadas, precisaron fuentes policiales a la AFP.
Los operativos se proponían «poner a buen recaudo documentos y datos informáticos» susceptibles de deslindar responsabilidades en la falsificación de los datos de contaminación de los motores diésel, indicó en un comunicado la Fiscalía de Brunswig.
Los allanamientos se producen poco antes de la comparecencia ante el Congreso de Estados Unidos del jefe de la firma en América del Norte, Michael Horn, quien en un comunicado emitido el miércoles ya presentó sus «sinceras disculpas» y prometió una amplia cooperación en la investigación sobre los coches trucados.
Volkswagen admitió haber instalado ese software en once millones de motores diésel de varias de sus doce marcas, para superar sin males los controles de polución.El escándalo, que estalló el mes pasado en Estados Unidos, puso a Volkswagen en la mira de la justicia de numerosos países.
Horn aseguró además que fue informado de «un posible incumplimiento» en las normas de emisiones, después de la publicación a inicios de 2014 de un estudio de la Universidad de Virginia Occidental que revelaba que los coches diésel de Volkswagen emitían 40 veces más óxido de nitrógeno de lo permitido legalmente en Estados Unidos.