Del Castillo señaló que se le ha dicho a Chávez que sus programas sociales en Perú "los puede hacer encima de la mesa, pero no por debajo de la mesa", e insistió en que "en todo lo que significa acción humanitaria, no hay que ponerle trabas".
El primer ministro reconoció que el presidente venezolano ha negado estar detrás de las conocidas como "casas del ALBA" (Alternativa Bolivariana para las Américas), pero constató que la foto de Chávez está en todas ellas, y que sus miembros reivindican su figura.
Tras señalar que en esas "casas de ALBA" hay ex comunistas que "se blanquearon", reiteró que "si quieren hacer una actividad, Perú es una democracia" y por tanto las únicas restricciones son el respeto del orden público.
A ese respecto, indicó que de cara a la cumbre entre la Unión Europea y Latinoamérica que se celebrará en mayo en Lima, "todos los ciudadanos que quieran pronunciarse (…) de forma protestataria pueden hacerlo" , y para ello sólo tienen que solicitarlo y manifestarse de forma pacífica y sin armas
Y antes de afirmar que no permitirán que se produzcan disturbios, contó que por ahora no han presentado solicitudes para acciones de protesta.
El primer ministro aseguró que en Perú "estamos contra todo proceso armamentista" y el país "no ha hecho ninguna adquisición militar importante", al margen de una simple reparación de helicópteros de origen ruso, y contrastó esa política con la de adquisición de equipamiento militar por Venezuela.
"Perú no necesita armarse contra nadie" en el exterior, y sus necesidades se limitan a combatir el narcotráfico o movimientos como Sendero Luminoso.