Por lo menos 73 personas murieron y miles fueron heridas el viernes y el sábado en enfrentamientos entre los manifestantes y la policía en Egipto, durante protestas sin precedentes contra el régimen del presidente Hosni Mubarak, según fuentes médicas.
El viernes, los choques entre policías y manifestantes antigubernamentales dejaron 62 muertos, 35 de ellos en El Cairo, según informaciones obtenidas de los hospitales.
El sábado, se registraron 11 muertos -tres en El Cairo, tres en Rafah y cinco en Ismailiya- durante enfrentameintos entre la policía y los manifestantes, según las mismas fuentes.
Estos 73 muertos se suman a los siete registrados en los tres primeros días de protestas, llevando el total de muertos a 80 desde el 25 de enero.
Rechazo de la comunidad internacional
La comunidad internacional multiplicó sus llamamientos para que el presidente egipcio Hosni Mubarak emprenda reformas políticas y refrene la represión de las manifestaciones que este sábado prosiguieron por quinto día, pese a que el mandatario disolvió su gobierno.
El presidente estadounidense pidió no usar la violencia contra los manifestantes y subrayó, tras hablar media hora por teléfono con Mubarak el viernes por la noche, que los egipcios tienen un legítimo anhelo de gozar de derechos universales.
"Quiero ser muy claro al llamar a las autoridades egipcias a contenerse de ejercer cualquier violencia contra manifestantes pacíficos", dijo Obama. "Le dije (a Mubarak) que tiene la responsabilidad de llevar a los hechos" sus promesas de reformas democráticas y económicas, agregó.
La Unión Europea (UE) también urgió a "frenar la violencia para detener el derramamiento de sangre" en el país árabe. El presidente de la UE, Herman Van Rompuy, pidió además "la liberación de todos los detenidos (…) por motivos políticos" y el lanzamiento del "necesario proceso de reformas".
El jefe de la diplomacia británica, William Hague, instó igualmente a Mubarak a tomar en cuenta "urgentemente" los "legítimos reclamos" de los egipcios y se dijo "profundamente preocupado por el nivel de violencia observado en los últimos días", que dejó una cincuentena de muertos.
El presidente de la Unión Africana (UA), Jean Ping, expresó la "preocupación" de la organización continental. "Egipto vive una situación preocupante, que tenemos que observar", dijo Ping. "Después de lo ocurrido en Túnez (donde una rebelión popular derrocó este mes al presidente Ben Alí – NDLR), observamos todo lo que ocurre en todas partes y estamos preocupados", agregó.
También Irán llamó a las autoridades egipcias a atender las reivindicaciones de la calle. "Las manifestaciones de los egipcios son un movimiento en busca de justicia", declaró el portavoz de la cancillería de la República Islámica de Irán, Ramin Mehmanparast. Irán "espera que los dirigentes del país escuchen la voz de la nación musulmana y se sometan a sus legítimas exigencias", proclamó.
El rey Abdalá de Arabia Saudita consideró en cambio que las protestas representan "ataques contra la seguridad y la estabilidad" de Egipto, llevados a cabo por "infiltrados" en nombre de la "libertad de expresión".
El monarca llamó por teléfono a Mubarak para expresarle su solidaridad, informó la agencia oficial saudita SPA. También el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abas, le expresó su solidaridad al mandatario egipcio.
Abas "llamó al presidente egipcio Hosni Mubarak y afirmó su solidaridad con Egipto y su compromiso con la seguridad y la estabilidad" de ese país, indicó la oficina del dirigente palestino en un comunicado. Un alto responsable israelí, que pidió el anonimato, expresó su inquietud por un posible derrumbe del régimen de Mubarak, quien está en el poder desde 1981.
"Lo más inquietante, es el clima de incertidumbre que reina en el país con mayor influencia en Medio Oriente", dijo a la AFP ese responsable. Egipto es uno de los dos únicos países árabes (el otro es Jordania) que firmaron tratados de paz con Israel, y el primero en haber reconocido al Estado hebreo, en 1979.
El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) pidió a todas las partes "respetar la vida" y al personal que atiende a los heridos. "El CICR llama a las autoridades, a los manifestantes y a todos los implicados a respetar la vida humana y la dignidad en todas las circunstancias", dijo el organismo en un comunicado. "Los heridos y el personal de auxilio médico, así como sus vehículos y sus instalaciones, tienen que ser respetados por todos", agregó.