Aunque decenas de colombianos represados en el aeropuerto de Barajas, en Madrid, pudieron llegar el jueves a Bogotá, tras el inconveniente causado por el cese de operaciones de la aerolínea española Air Comet, un grupo de treinta colombianos y argentinos protestaba ayer en esta terminal, enfurecidos, pues no fueron informados sobre los aviones fletados por el Ministerio de Fomento español para trasladar a los afectados.
“Queremos volar, queremos volar a Buenos Aires y Bogotá”, coreaban ayer en el suelo mientras lanzaban aviones de papel, después de cortar durante cinco minutos el tráfico y golpear carteles de la aerolínea Air Comet. Según los pasajeros, los vuelos fletados hacia Bogotá y Buenos Aires por el gobierno español salieron a sus destinos con más de 70 sillas vacías.
Los pasajeros peruanos, entre tanto, se alistaban para abordar el último vuelo destinado a Lima, luego de pasar la noche de Navidad en el aeropuerto.
El Ministerio de Fomento de España puso en marcha una gigantesca operación de última hora para movilizar a centenas de suramericanos hacia y desde Bogotá, Buenos Aires, La Habana, Lima y Quito justo el día de Navidad. Según las cifras dadas ayer por las autoridades, los aviones alquilados transportaron en cuestión de 48 horas a 2.905 pasajeros, de los que 1.698 viajaron en vuelos fletados por el Ministerio y 1.207 fueron acomodados en otras aerolíneas.
Aún es incierto cuál será el destino de los 30 colombianos y argentinos que culparon de “desorganización” al Ministerio durante su jornada de protesta.