“Hermanos míos, hemos de decir al mundo que la diferencia no tiene que conducir a la disputa y aclarar que las tragedias vividas a lo largo de la historia no eran por motivo de las religiones sino por la culpa del extremismo que adoptaron algunos de los seguidores de cada una de las religiones, y cada una de las tendencias políticas”, dijo Abdalá.
El monarca árabe lanzó este mensaje en la ceremonia de inauguración del evento, celebrada en el Palacio de El Pardo, la residencia de los mandatarios extranjeros cuando visitan España, situada en las proximidades de Madrid. Abdalá inauguró el encuentro, acompañado por el rey Juan Carlos I de España.
Los saudíes señalaron que la reunión era un asunto estrictamente de carácter religioso. Aclararon que no se mencionarán temas tan candentes como la guerra en Irak, el conflicto entre israelíes y palestinos, las ambiciones nucleares de Irán o el alza vertiginosa en los precios del crudo.