La designación de Paul Ryan como fórmula vicepresidencial del candidato republicano, Mitt Romney, hacia las elecciones de noviembre en EE.UU., cambia el rumbo de la carrera electoral y pone en el eje de la campaña republicana la política fiscal y los recortes al gasto del Gobierno.
Romney presentó a Ryan, actual presidente del Comité de Presupuestos de la Cámara de Representantes, como un líder intelectual que “entiende los desafíos fiscales a los que se enfrenta América: los déficits explosivos y la deuda aplastante, además de la catástrofe que nos aguarda si no cambiamos de rumbo”.
Ryan, de 42 años, es un viejo personaje de la política estadounidense. Ha sido elegido siete veces como legislador en la Cámara de Representantes y ha trabajado en el Capitolio durante la mitad de su vida.
El segundo en la campaña de Romney defiende desde 2010 recortes en la seguridad social y el seguro médico público para ancianos y discapacitados. Ganó notoriedad en la Cámara de Representantes por un plan presentado a principios de año para recortar el gasto, por US$5 billones en la próxima década. Aunque este proyecto no tiene oportunidad de ser aprobado en el Senado, de mayoría demócrata, constituye un documento que contiene los principales enunciados republicanos en cuanto a gasto y deuda.
Ese plan, que ahora estará también asociado a Romney, ha sido criticado por el presidente y candidato a la reelección, Barack Obama, y su partido demócrata. Es visto por este sector como un sistema que brinda exenciones tributarias a los millonarios al tiempo que elimina programas sociales federales. Los demócratas definen al candidato a vicepresidente como autor del “presupuesto federal extremista”.
Durante sus primeras declaraciones en Norfolk, Ryan embistió contra Obama al decir que el “alto desempleo, ingresos en baja y deuda chocante no es normal. Es el resultado de políticas mal administradas”. Ryan acompañará a Romney durante los próximos días en una gira por Virginia, Carolina del Norte, Florida y Ohio, estados claves en los que Obama ganó en los comicios de 2008. Próximamente, durante la Convención Republicana en Tampa (Florida), Romney y Ryan serán nominados oficialmente.