En su primera conferencia de prensa desde su elección, rodeado por un nutrido grupo de asesores financieros, Obama dijo que pidió a su equipo de transición que elabore ideas para ayudar al sector automotor.
A su lado se encontraban, entre otros, el representante Rahm Emanuel, a quien Obama designó secretario general de la Casa Blanca, y el ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker.
“Inmediatamente después de que sea presidente, encararé de frente esta crisis económica al dar todos los pasos necesarios para aliviar la crisis crediticia, ayudar a las familias trabajadoras y restaurar el crecimiento y la prosperidad”. E indicó: “Estoy seguro de que un nuevo presidente puede tener un enorme impacto”.
El presidente electo habló tras reunirse en privado con el vicepresidente electo Joe Biden y un grupo de asesores económicos para analizar la forma de estabilizar la economía.
El gobierno anunció el viernes que la tasa de desempleo llegó al 6,5% en octubre, la más alta en 14 años, y que las empresas eliminaron 240 mil puestos de trabajo. Y pese a las malas noticias económicas de las automotrices Ford y GMC en el tercer trimestre, la bolsa de valores neoyorquina subió más de 100 puntos tras dos días de bajas.
La transición de Obama al poder y sus primeros días en el cargo, o la totalidad de su primer año en la Casa Blanca, seguramente estarán dedicados a recomponer la economía, la máxima preocupación del electorado que pide un nuevo rumbo del país.
En otros temas:
Obama dijo que revisará una carta enviada por el líder de Irán, aunque se abstuvo de responder directamente a la misiva. “No es algo que deberíamos hacer como un impulso”, agregó.
“Sólo tenemos un presidente”, insistió Obama, y agregó que desea ser cuidadoso al indicar al mundo que “no soy el presidente y no lo seré hasta el 20 de enero”.