La organización británica Save the Children anunció la suspensión de sus tareas humanitarias en una región en el noreste de Sudán del Sur, después de que sus almacenes fueran atacados y saqueados por desconocidos.
En un comunicado, la ONG explicó que un grupo desconocido de hombres armados y miembros de la comunidad local de la región Wat, en el estado sursudanés de Bieh, atacó los almacenes de la organización y robó las ayudas humanitarias dirigidas a los habitantes de dicha zona.
«Decimos claramente que vamos a detener todas las operaciones humanitarias en la región hasta que se asegure y se mejore la seguridad» en la zona, destacó la organización.
Asimismo, detalló que los suministros robados incluyen medicamentos, alimentos escolares para los estudiantes, así como varios coches de la ONG.
La semana pasada, la oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) se vio obligada a retirar a un total de 28 de sus funcionarios de socorro en el estado septentrional de Unidad, por el deterioro de la situación de seguridad.
El pasado 20 febrero, varias agencias de la ONU alertaron de que unas 100.000 personas sufren hambruna y otro millón está a punto de padecerla en varias zonas de Sudán del Sur debido a la guerra y al colapso de la economía.
El conflicto en Sudán del Sur estalló en diciembre de 2013, cuando el presidente Salva Kiir, de la etnia dinka, denunció un intento de golpe de Estado por parte de su vicepresidente Riek Machar, perteneciente a la tribu nuer.