Gran parte de sus embarcaciones permanecen en puerto en época de invierno. Por eso su interés en controlar puertos que le permitan navegar todo el año. En el marco de la tensión que vive Ucrania aparece el de Sebastopol, una pieza clave del conflicto.
Varios analistas señalan que uno de los motivos de Vladimir Putin para intervenir en Ucrania es asegurar su control sobre Sebastopol, que es la base principal de la flota rusa en el mar Negro, ubicada en la península de Crimea.
Carlos Ardila, experto en tráfico de armas de la Escuela de Guerra, asegura que Sebastopol es importante porque le garantiza a Rusia la salida hacia Europa occidental y, a través del Canal de Suez, la salida hacia Asia, sin tener que dar la vuelta por todo el Ártico. La península de Crimea, que además del mar Negro también tiene costas con el mar de Azov, ha sido un territorio geoestratégico para Rusia desde la era de los zares.
“Hoy Putin es como otro zar, tiene intereses expansionistas y para eso, controlar el mar es clave. Hasta ahora el dueño de los mares es EE.UU., desde que adquirió el control para mover sus flotas por los dos océanos a través del Canal de Panamá. Putin busca hacer contrapeso. Sebastopol le garantiza presencia en una zona por donde pasan gasoductos a Europa. Además, Ucrania y el mar Negro son una entrada natural a Rusia, la presencia allí sirve a los rusos para controlar movimientos cerca de su país y protegerse de una invasión”.
Tras la disolución de la Unión Soviética, los ucranianos tuvieron temporalmente el control sobre Sebastopol. Hacia 1995, Rusia logró mediante un acuerdo quedarse con más del 80% de los buques del puerto y Ucrania se quedó con el resto. En 1997, Kiev “arrendó” la base a Moscú, por US$100 millones anuales deducidos de la deuda de Ucrania con la Federación Rusa. Hoy Putin tiene asegurado el arrendamiento hasta 2042.
Según el servicio de Guardafronteras ucraniano, varios buques rusos de las flotas del Báltico y del Norte se han sumado a los de la flota del mar Negro, con lo cual incrementaría la disuasión de las fuerzas rusas contra las ucranianas. No obstante, la flota rusa del Mar Negro negó que tenga planes de atacar las unidades militares del país vecino.
Una de las razones por las cuales Rusia ha mantenido un irrestricto apoyo al gobierno sirio de Bashar al Asad es que tiene en Siria el puerto de Tartus, sobre la costa mediterránea. Se trata de un muelle flotante de reparaciones y reaprovisionamiento de los buques rusos que operan en el Mediterráneo.
La ubicación de Tartus es estratégica, dice Ardila, porque le da a Moscú acceso a Oriente Medio y Europa. Los buques rusos pueden desplazarse hacia el Mar Rojo a través del Canal del Suez, o al Océano Atlántico a través del estrecho de Gibraltar. Como Sebastopol, Tartus está ubicado en una zona por donde pasan rutas importantes para el abastecimiento energético de Europa y EE.UU.
Tartus fue establecido por los soviéticos, viejos aliados de la familia Assad, en la década de los 70. Un informe del Instituto Español de Estudios Estratégicos dice que “la importancia de la base radica en su uso para el re abastecimiento y reaprovisionamiento de los buques de forma que puedan prolongar su despliegue en el Mediterráneo y se ahorra el regreso hasta sus bases permanentes en la costa ucraniana… En los meses de invierno ofrece una alternativa a los buques de la flota del mar Negro”.
Durante la guerra que vive Siria hace tres años, algunos han denunciado el aumento de la presencia naval rusa en Tartus y afirman que este puerto ha servido para el suministro de armas por parte de Moscú a Damasco. Por ejemplo, los misiles antiaéreos S-300, que servirían al régimen sirio para defenderse ante una eventual intervención extranjera, pudieron haber entrado a través de ese puerto.
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