“A corto plazo, nuestro objetivo es lograr que ningún país más, entre los que no han reconocido hasta ahora la independencia unilateralmente proclamada de Kosovo, no lo haga mientras el Tribunal esté considerando el caso”, declaró Jeremic en Belgrado, según la agencia de noticias serbia “Tanjug”.
Añadió que el objetivo a largo plazo, “cuando el tribunal adopte su opinión, y nosotros creamos que la misma confirmará que la proclamación de la independencia fue un acto contrario al Derecho Internacional, es que se reanuden las negociaciones sobre el estatuto de Kosovo”.
El presidente de Serbia, Boris Tadic, evaluó que se trata de la “más importante iniciativa de política exterior serbia en los últimos años”, según la citada agencia.
Desde que Kosovo proclamó su independencia de Serbia el 17 de febrero, lo han reconocido hasta ahora 45 países, incluidos Estados Unidos y la mayoría de los estados de la Unión Europea (UE).