En rueda de prensa, el ministro de Exteriores, Yu Myung-hwan, indicó que Seúl cree que la ayuda humanitaria debería ser entregada sin que se supedite al proceso de desnuclearización norcoreano, pero solo si lo reclama el régimen de Pyongyang.
Por su parte, el Ministerio de Unificación surcoreano indicó que Seúl no considera que la actual situación norcoreana exija una ayuda urgente.
Las relaciones de Seúl con Pyongyang se encuentran bloqueadas desde que el nuevo Gobierno de Lee Myung-bak condicionase la ayuda humanitaria a la desnuclearización norcoreana y parece remota la posibilidad de que el país comunista solicite asistencia alimentaria a Corea del Sur.
La suavización de la postura de Seúl se ha producido tres días después de que el Gobierno estadounidense anunciase el próximo envío de 500 toneladas de alimentos a Corea del Norte.
Según han advertido varias organizaciones no gubernamentales, Corea del Norte se enfrenta a la peor hambruna desde la que sufrió hace una década tras las malas cosechas provocadas por las inundaciones del pasado año y el alza de los precios internacionales del grano.
Entre los partidos y la opinión pública surcoreana se está además incrementando la presión para que el Gobierno surcoreano envíe ayuda sin imponer condiciones.