Decían los expertos militares que Muamar Gadafi se había dedicado en los últimos años a fortalecer su fuerza aérea, con la que acorraló durante varios días a los opositores en las ciudades de Bengasi, Darna, Al Baida y Tobruk. Sin embargo, sólo cinco días fueron suficientes para destruir la temida supremacía aérea de Gadafi. Según Greg Bagwel, un alto mando de la Royal Air Force (RAF) británica, los aliados van minando el ejército del dictador. “La aviación libia ya no existe como fuerza de combate y ahora la coalición internacional patrulla casi con total impunidad”, aseguró.
Ahora los aviones occidentales se concentran en las fuerzas terrestres de Gadafi. Las fuerzas aliadas efectuaron ayer bombardeos contra blancos prorrégimen en las ciudades de Ajdabiya, Misurata y Zauiya, lo cual ha provocado que los leales detengan su ofensiva. El contraalmirante estadounidense, Gerard Hueber, aseguró que los militares aliados tienen en la mira a las fuerzas mecanizadas, la artillería y los sitios que albergan misiles móviles. Hueber informó que en las últimas 24 horas la coalición realizó 175 misiones de combate, de las cuales 113 fueron llevadas a cabo por las fuerzas estadounidenses y el resto por otros miembros de la alianza.
Pero aun con las fuerzas disminuidas, la coalición acusó al dictador libio de provocar la muerte de varios civiles en la ciudad de Misurata, a 210 kilómetros de Trípoli. Según el informe presentado ayer, un ataque de las brigadas de Gadafi dejó 16 personas muertas, entre ellos cinco niños. El régimen negó los hechos y culpó a “los invasores” de la muerte de cientos de civiles con los bombardeos.
El portavoz del Consejo Nacional Transitorio Interino (CNRT), Abdelhafiz Hoga, explicó que la situación en Trípoli “está totalmente controlada por las fuerzas de seguridad de Gadafi, presentes en cada calle y en muchos edificios, de tal forma que no es fácil moverse y quien sale de su casa se arriesga a ser detenido”.
La cadena de televisión Al Jazeera reveló el difícil momento que atraviesan los habitantes de las ciudades atacadas. Según contaron sus residentes, la situación es crítica ya que carecen de alimentos, electricidad y medicinas.
Con un balance incierto y las circunstancias cada vez más complicadas, la OTAN se volvió a negar a ejercer una “dirección política” en Libia. Según el vocero de la organización, este organismo sólo intervendrá como “herramienta de planificación” en la instauración de una zona de exclusión aérea. “La OTAN no ejercerá la dirección política de la coalición. Ésta será confiada a un comité que reunirá a los ministros de Relaciones Exteriores de los Estados que participan en la intervención militar en Libia y de la Liga Árabe”, explicó el ministro francés de Relaciones Exteriores, Alain Juppé, quien además informó que la primera reunión de la coalición (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, España y otros países participantes en las operaciones militares) se realizará el próximo martes en Londres.
La intención es ponerse de acuerdo sobre quién dirigirá la campaña en Libia. División que también se ve entre los rebeldes, quienes paralelo a los combates, intentan organizarse en un hipotético futuro en Libia sin la presencia del coronel. Ayer se anunció que el presidente de este nuevo Ejecutivo sería Mahmud Jibril, un veterano reformista que había protagonizado en el pasado un proyecto para establecer un Estado democrático en Libia, pero horas después fue negado dicho nombramiento.
Lo único cierto en este combate es que no se sabe cuándo terminará la operación. Así lo afirmó el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates: “No hay calendario para el fin de las operaciones, nadie está en posición de predecir el resultado en Libia”.
Colombiano liberado, en Túnez
Roberto Schmidt, el fotógrafo colombo-alemán de la agencia AFP detenido por el ejército en Libia, fue liberado en Trípoli junto a sus colegas Dave Clark, también de AFP, y Joe Raedle de Getty Images. Los tres habían sido apresados el sábado anterior, cuando transitaban en un carro a las afueras de Ajdabiya, zona de dominio rebelde asediada por las fuerzas oficiales. El portavoz del gobierno libio Musa Ibrahim, aseguró que las liberaciones se produjeron después de que el presidente de AFP, Emmanuel Hoog, se comunicara con el líder Muamar Gadafi, quien dio la orden. Después de su excarcelación fueron trasladados a Túnez.