Luego de que varios países expulsaran las misiones diplomáticas de Siria en sus territorios, el régimen de Bashar Al Assad responde y empieza a cerrar los canales diplomáticos de los gobiernos que critican su gestión.
Siria declaró este martes como «persona non grata» a los embajadores de España, Estados Unidos, el Reino Unido, Turquía, Francia, Italia y Suiza, además de a diplomáticos de varios países europeos y americanos.
Según la televisión oficial siria, el Ministerio de Asuntos Exteriores adoptó esta medida «siguiendo el principio de tratamiento recíproco» después de que varios países hicieran lo mismo con los embajadores y representantes diplomáticos sirios.
En el caso de España, el embajador, Julio Albi, es considerado por el régimen de Damasco persona no grata junto al encargado de negocios, Jorge de Lucas.
A los representantes de los siete países citados hay que sumar personal diplomático de Alemania, Canadá, Bulgaria y Bélgica.
Según una fuente del Ministerio de Exteriores citada por los medios oficiales sirios, Damasco «cree en la importancia del diálogo basado en la igualdad y en el respeto mutuo entre los países. La diplomacia es un medio necesario para la comunicación entre estados para resolver conflictos y problemas».
Y manifestó su esperanza en que esos países adopten estos principios para «permitir la vuelta de las relaciones a la normalidad».
A finales de mayo pasado, esos estados, además de Japón, Holanda y Australia, expulsaron a los embajadores y diplomáticos sirios en protesta por la matanza de Hula, en el centro de Siria, donde más de un centenar de personas fallecieron el pasado 25 de mayo.
Por su parte las Naciones Unidas han llegado a un acuerdo con el régimen sirio para abrir cuatro oficinas en sendas ciudades del país y coordinar la acción humanitaria, anunció hoy la vicesecretaria general de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos.
El anuncio se conoció durante la tercera reunión del Foro Humanitario sobre Siria, que tuvo lugar en Ginebra, y durante el cual se leyó una carta de Amos en la que anuncia el acuerdo para abrir oficinas en las ciudades de Deraa, Dayr, Homs y Idlib, explicaron a Efe fuentes del foro.
La misiva no hace referencia a cuándo podrán funcionar dichas oficinas y comenzar a implementar un plan humanitario para atender a más de un millón de sirios.