“El terrorismo es el mal del demonio. Todas las religiones lo prohíben y lo condenan”, señala Agca en una carta, a la que tuvo acceso Efe a través de sus abogados. “Al Qaeda es una organización criminal, nazi y psicopática. Y, si recordáis, el culpable del atentado de Oklahoma City, Timothy Mc Veigh, era también un nazi”, indicó.
Agrega que “el terrorista Hitler, el terrorista Osama Bin Laden, el terrorista Apo (Abdullah Öcalan, líder del grupo armado Partido de los Trabajadores del Kurdistán, PKK) y el terrorista Pol Pot son todos enemigos comunes de todas las religiones y naciones del mundo”.
Agca, que perteneció a la organización armada Lobos Grises, asesinó en 1979 al prominente periodista turco Abdi Ipekçi, director del periódico izquierdista “Milliyet”. Aunque fue encarcelado, logró escapar y en 1981 intentó asesinar a Juan Pablo II.
Tras pasar diecinueve años de cárcel en Italia, recibió un indulto y fue deportado a Turquía, donde ha terminado de cumplir su condena por el asesinato de Ipekçi.
El próximo lunes será liberado y, según explica en su carta, responderá a varias cuestiones enigmáticas que han rodeado su vida, entre ellas si el Kremlin o el Gobierno comunista de Bulgaria estuvieron implicados en el intento de asesinado del Papa.
En su carta, pide al mundo árabe que “nunca haga mal uso de la religión para solucionar sus problemas nacionales” y que el presidente de EEUU, Barack Obama, “honre” el Premio Nobel de la Paz que ha recibido.
“El mundo necesita un nuevo imperio americano que se convierta en el centro de la democracia internacional, la paz y la libertad” , afirma el preso, que, según un informe psiquiátrico, padece un desorden antisocial de la personalidad.