El autor del atentado fallido de Times Square en Nueva York fue condenado a cadena perpetua y advirtió a Estados Unidos que se prepare "porque la guerra con los musulmanes recién ha comenzado". El estadounidense de origen paquistaní Faisal Shahzad, de 31 años, se había declarado culpable en junio por el atentado del 1 de mayo en la famosa intersección neoyorkina Times Square, con una bomba que no llegó a estallar.
"Prepárense porque la guerra con los musulmanes recién empieza", dijo desafiante el condenado al juez que le dictó la sentencia este martes. Shahzad entró a la sala del tribunal esposado y fuertemente escoltado. Vestía un traje de preso negro y llevaba una gorra blanca musulmana en la cabeza.
"La derrota de Estados Unidos es inminente y sucederá en el futuro inmediato", vaticinó, antes de advertir: "ustedes tienen relojes, pero nosotros tenemos tiempo. Los vamos a derrotar con el tiempo". Faisal Shahzad estaba acusado de diez cargos por abandonar un vehículo con una bomba artesanal en su interior en el barrio de los teatros de Manhattan.
La bomba no explotó y Shahzal fue arrestado el 3 de mayo cuando trataba de escapar rumbo a Dubai desde el Aeropuerto John F. Kennedy. Según informó la fiscalía, Shahzad cooperó luego activamente con la policía federal en la investigación de los hechos.
Shahzad había llegado a los 18 años a Estados Unidos y adquirió la ciudadanía norteamericana en abril de 2009. La juez Miriam Goldman le recordó ese hecho durante la audiencia y el juramento de fidelidad que implicaba. "¿Acaso no prestó usted juramento de fidelidad a este país?", le dijo la jueza. "Si, presté juramento –contestó el condenado– pero estaba fingiendo".
Goldman dijo que la sentencia aplicada –la máxima dentro de lo permitido por la ley para el caso– respondía a la necesidad "de reflejar la gravedad de la ofensa" y de "proteger al público de futuros crímenes" similares.
La jueza destacó que el condenado "expresó reiteradamente su total falta de remordimiento". Al punto que Shahzad utilizó la tribuna de la audiencia de sentencia para reivindicar la Jihad (guerra santa) contra Estados Unidos. "Esto me lleva una vida", lamentó, aunque dijo estar dispuesto a dar "otras 1.000 vidas" por la misma causa, ya que "el único juicio válido será el del día de la resurrección". "Alá es grande", clamó.
Aseguró que el atentado de Times Square –después se supo que había además planeado otra acción contra Estados Unidos– estaba destinado a vengar los ataque norteamericanos con "drones" en Pakistán. El extremista había vivido en los suburbios de Nueva York, donde trabajó como analista financiero y está casado con una norteamericana que también es de origen paquistaní, con la cual tuvo dos hijos.
Su tentativa de atentado y el apoyo que admitió haber recibido de parte de los talibanes en Pakistán enfriaron las relaciones de Estados Unidos con ese país y avivó el temor de que aparezcan otros terroristas "made in USA".