Los fuertes vientos son la principal amenaza que se cierne hoy sobre Fukushima. Aunque ayer los helicópteros lograron verter 7.500 litros de agua sobre el reactor 3 —el que está en situación más crítica porque contiene plutonio, un material muy peligroso porque puede causar cáncer aunque sea ingerido en cantidades muy pequeñas—, las fuertes corrientes de aire hacen que las aeronaves tengan muchos problemas a la hora de arrojar el líquido. Hasta el momento sólo cuatro intentos de ocho han tenido éxito.
Ahora los esfuerzos se concentran en despejar con excavadoras el camino hacia la central nuclear para permitir el paso de camiones de bomberos y utilizar las mangueras para rociar los reactores y rebajar su temperatura, que según informes de la empresa que administra la planta, la Tokyo Electric Power (Tepco), han llegado a los 84º centígrados, cuando lo normal son 24º centígrados.
El día de hoy, que será clave para estabilizar la planta nuclear, se tratará de restablecer la electricidad en todos los reactores. Los ingenieros japoneses avanzaron horas atrás al lograr conectar un cable eléctrico externo al reactor 2 de la central, pues cuando se restablezca el flujo de energía se espera que la emergencia se controle. “La vuelta de la electricidad, ahora más viable tras esta operación, será un paso positivo para poder arrancar las bombas del sistema de refrigeración del complejo que se averió tras el terremoto y posterior tsunami”, informó Tepco. La emergencia en Fukushima dejó hasta ahora 23 personas heridas, dos desaparecidas y más de 20 con algún grado de contaminación radiológica.
Graham Andrew, un experto de la Agencia Internacional de la Energía Atómica (AIEA), aseguró que la situación en la central parece “relativamente estable”, pero aclaró que todo podía empeorar en las próximas horas. “A pesar de que las cosas han mejorado con respecto a los días previos, la situación sigue siendo muy seria en la central; es muy pronto para hablar de un rayo de esperanza”.
En declaraciones a The New York Times, el responsable nuclear de Estados Unidos, Gregory Jaczko, advirtió que, a pesar de que ahora se logre controlar algo la situación, “la resolución de la crisis llevará algún tiempo, posiblemente semanas”.
Evacuación de extranjeros
Ante el panorama, varios países les pidieron a sus ciudadanos abandonar las zonas cercanas a la planta de Fukushima, incluidos los que viven en Tokio, a 240 kilómetros de distancia de la central nuclear. Estados Unidos autorizó la salida de su personal y ayer un avión evacuó a más de 100 ciudadanos hacia Taiwán. Reino Unido, Francia, Francia, India, Colombia, México y España anunciaron que están preparados para sacar del país a sus compatriotas por el riesgo nuclear.
La Cancillería colombiana tiene listo un avión con 250 puestos que llegará el sábado a Tokio para recoger a los nacionales, que serán evacuados el día lunes de acuerdo con la prioridad: mujeres embarazadas, madres con niños, ancianos y personas con alguna enfermedad. Para quienes quieran permanecer en la zona, el Gobierno está estudiando la opción de alquilar una aeronave junto con el gobierno de Chile. Se calcula que cerca de 2.000 colombianos residen actualmente en Japón.
Refugios saturados
Por su parte, el gobierno japonés sigue evacuando personas de la zona de peligro de radiación. Ayer 28.000 habitantes de Fukushima fueron alejados de la zona y enviados a refugios temporales, que ya están saturados y no pueden recibir más gente. Por eso muchos se han ido hacia otras prefecturas, como Niigata, que ayer recibió a 2.700 evacuados de Fukushima. Ayer miles iban hacia Yamagata y Tochigi.