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Torre de Tokio: repetir como japonés

Una columna para acercar a los colombianos a la cultura japonesa.

26 de octubre de 2020 - 08:51 a. m.
Jizo, figura budista con babero rojo que protege a los niños, que se puede ver en un jardín de Kyoto.
Foto: / Cortesía de Gonzalo Robledo
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El periódico tokiota Asahi Shimbun acaba de hacer una encuesta entre sus lectores titulada: “¿Quisiera usted volver a nacer como japonés?”. La pregunta no es nada retórica, pues en un país con millones de creyentes budistas, muchos esperan renacer en envoltura distinta para vivir una biografía, suponemos, más llevadera que la actual.

Los que manifestaron su deseo de volver a ser bebés en la nación de Toyota, el sushi y los cerezos, fueron el 77 %. La seguridad del país fue la razón más citada por los que quieren regresar a un archipiélago con 126 millones de habitantes y que en 2019 registró 950 homicidios, 105 casos menos que Bogotá en ese mismo año.

El segundo argumento más votado por los futuros japoneses fue: “Porque nuestro país tiene cuatro estaciones”. La inaudita afirmación, que indignaría a Antonio Vivaldi y a otros extranjeros enamorados de sus propios ciclos anuales de flores, sol, hojas rojas y nieve, se suele justificar diciendo que las estaciones en Japón están más diferenciadas que en el resto del mundo.

La tercera razón para querer renacer en un país que cada marzo con el florecimiento de los cerezos se viste de rosado fue la belleza de su naturaleza. La cuarta causa: “Porque aquí fue donde nací”, denota amor patriótico y mucho heroísmo, en especial si se piensa que cada año en Japón nacen menos niños y los ancianos duran tanto, que las pensiones del futuro parecerán cuotas de Netflix. (Más columnas de este autor aquí).

Aunque la encuesta no preguntó a los participantes si quisieran suscribirse de nuevo al Asahi, se prevé que muchos lo harán, pues la quinta razón fue el pacifismo de Japón estipulado en el artículo 9 de la Constitución, impuesta por los aliados tras su victoria en la Segunda Guerra, y que el influyente diario y los lectores de sus 11 millones de copias diarias, consideran intocable. La vena sibarita de los japoneses salió a relucir al final y la gastronomía nipona fue la sexta razón para repetir terruño en vidas venideras.

Los japoneses que al morir renunciarán a su nacionalidad fueron un 23 %, mientras que los pasaportes preferidos para su reentrada al planeta fueron el estadounidense, el suizo, el neozelandés, el australiano y el alemán, en ese orden. Cinco de los argumentos para cambiar el sushi por las hamburguesas y otras delicias del mundo anglosajón están relacionados con la inclemente presión que ejercen entre sí los ciudadanos de este país para hacer cumplir estrictas normas de comportamiento, como ocultar la personalidad, contener el individualismo, guardarse para sí las opiniones propias y darle prioridad al grupo.

Como entre las consecuencias de la rigidez social nipona se destacan la puntualidad, la eficacia y la honestidad, más de un funcionario avispado de algún país cristiano se verá tentado a pedir a los disidentes que renazcan en su tierra para que le ayuden a reparar algo que funcione mal. A cambio les garantizarán las exquisiteces locales y, por supuesto, la vida eterna.

* Periodista y documentalista colombiano radicado en Japón.

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