Eran las 8:10 p.m. del lunes, cuando 12 estados del territorio venezolano se quedaron sin luz. La falla eléctrica se produjo en el mismo lugar en donde se presentó la que el pasado 3 de septiembre dejó a oscuras al 70% del país. Entonces, el gobierno de Nicolás Maduro denunció un acto de sabotaje en su contra y ordenó a la Fiscalía abrir una investigación para determinar las causas del apagón. Para evitar nuevos planes desestabilizadores el gobierno militarizó el sistema eléctrico de la nación.
Pero nada de esto sirvió y el país volvió a las penumbras. De nuevo, el mandatario venezolano, que en el momento del apagón hacía una intervención en cadena obligatoria de radio y televisión, responsabilizó a la “derecha fascista” de ejecutar un “sabotaje al sistema eléctrico, en vivo y directo”. “No hay razones para que haya sucedido el apagón de hoy. De manera extraña nos sorprendió a todos los venezolanos”, lamentó al explicar que el gobierno ha incrementado los megavatios de generación de energía en el país.
“Son ataques al servicio eléctrico para desconectarlo por días”, advirtió Maduro al alertar sobre posibles “conspiraciones” en la industria petrolera, precisando que las acciones “no van a hacer que suspendamos las elecciones”. El próximo domingo Venezuela elegirá alcaldes y concejales, elecciones que la oposición considera como un plebiscito de la gestión gubernamental.
“Yo estoy recorriendo todo el país, superando todos los obstáculos porque creo en ustedes, en este pueblo noble que quiere salir adelante. Si no creyera en la fuerza que tienen ustedes para empujar ese cambio, no estaría aquí. Lo único que les estoy pidiendo es un último esfuercito a todos los que el 14 de abril votaron por un cambio y a los que hoy están cansados de la situación que estamos viviendo en el país. Esta elección es distinta, no es cualquier elección municipal, no solamente nos estamos jugando alcaldías y concejales. Sepan todos que en estas elecciones estamos jugándonos el país. Les pido que este 8 de diciembre salgan a decir que Maturín quiere un cambio, salgan a dar la demostración más contundente de que estamos cansados de vivir así”, aseguró Henrique Capriles Radonsky, líder de la unidad democrática.
Por su parte, el ministro de Electricidad, Jesse Chacón, informó que el servicio se estaba restableciendo en los estados afectados. Chacón insistió en que la falla fue “provocada” y la atribuyó a la opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD), que aseguró estuvo la tarde del lunes en la sede del Ministerio de Electricidad. El ministro precisó que el apagón se originó en las estaciones La Horqueta (en el estado Aragua, al centro) y San Jerónimo (estado Guárico, al centro).
El ingeniero electricista, José Manuel Aller explicó en la prensa venezolana que la versión oficial sobre el supuesto sabotaje es totalmente “inconsistente”, pues el sistema estaba militarizado y “es imposible que se haya generado un apagón de tal magnitud, tras la caída o falla de una línea de transmisión”. Aller también indicó que el sistema está diseñado para superar fallas críticas.
El debate se vuelve a encender. Expertos, analistas y venezolanos se preguntan: ¿Cómo es que el país, cuyas reservas de petróleo están dentro de las más grandes del planeta (296 mil 501 millones de barriles) y donde está la segunda central hidroeléctrica del mundo, (la Simón Bolívar, en Guri, al sur que genera más de 10 millones de kilovatios), sucedan este tipo de eventos con tal frecuencia?
El gobierno del fallecido Hugo Chávez decretó la emergencia del sector eléctrico en 2010 debido a problemas en la principal hidroeléctrica del país por una sequía y el derroche de energía, lo cual obligó a imponer severos racionamientos que duraron varios meses. En abril de 2013, su sustituto, Maduro, declaró una nueva emergencia eléctrica que prorrogó en agosto por 90 días más, a pesar de que habló de considerables mejoras en el sector.
Según ha informado el gobierno, desde 2007 se han invertido U$63.000 millones en mejoras de las instalaciones eléctricas de Venezuela. Fue en ese año cuando el sistema de generación y distribución reportó un severo deterioro, lo que obligó al gobierno de Chávez a decretar la emergencia eléctrica y delegó al Ministro de Tecnología de Cuba, Ramiro Valdez, a gerenciar la crisis, junto a un grupo de técnicos cubanos.
El exviceministro de electricidad de Venezuela (1999-2001), Víctor Poleo, le dijo a El Espectador, luego del primer apagón, que “la situación que vive Venezuela es un asunto de incapacidad gerencial y de la puesta en práctica de un guión que viene de La Habana. Para este país de más de 30 millones de habitantes se adquirieron 110 plantas de electrógeno que sólo sirven para alumbrar campamentos y sitios de difícil acceso vial. Eso no funciona para iluminar a grandes ciudades de más de un millón de habitantes; esa ha sido una de las causas del fracaso de este Gobierno”.
¿Están en riesgo las elecciones del domingo? Algunas voces de la oposición han señalado que ahora que tiene poderes especiales aprobados por la Asamblea Nacional, Maduro podría caer en la tentación de aplazarlas. Sin embargo, el gobierno ha sido enfático: “Alertamos sobre posibles conspiraciones en la industria petrolera, pero esas acciones no van a hacer que suspendamos las elecciones”.