Fortalecidos por la conquista de varias ciudades al oeste del país —Ajdabiya, Ras Lanuf, Ben Yauad y Briga—, los rebeldes libios, con el apoyo de la coalición internacional, avanzan hacia Sirte, cuna del coronel Muamar Gadafi. Según el vocero del Consejo Nacional Rebelde Libio (CNR), Muhamad Mergirby, “en unas pocas horas tomaremos Sirte”. Megirby explicó que esta ciudad era clave en el triunfo revolucionario por ser la cuna del dictador y relató que no encontraron oposición en el camino que tomaron porque “las fuerzas de Gadafi están huyendo”. Los restos desperdigados de los uniformes y el calzado de las tropas gadafistas daban cuenta de su precipitada huida.
Según constató la agencia EFE, el trayecto que conduce de Ajdabiya a Briga está totalmente despejado, sin signos de enfrentamientos. De hecho, sólo se observan carros de combate y camiones calcinados, lo que denota la precisión de los impactos de la aviación de las fuerzas de la coalición internacional. A un lado de la carretera podía observase un autobús destartalado repleto de mercenarios del líder libio, Muamar el Gadafi, apresados por los revolucionarios.
“Esta noche dormiremos en Ben Yauad y mañana lo haremos en Sirte”, indicó a EFE Muhamad, tumbado con un fusil Kalashnikov entre sus piernas en una camioneta con alimentos para el frente. “En Ajdabiya fue complicado, pero gracias a Obama, Sarkozy y Cameron vencimos, y venceremos en el resto de Libia”, auguró el miliciano camino a El Águila, el punto justo antes de llegar a Sirte. La coalición les preparó el camino: fuertes bombardeos que duraron varias horas sacudieron la noche, luego el silencio fue total. “Esperamos que la coalición bombardee primero posiciones de Gadafi y luego nosotros nos movemos, antes es peligroso porque las fuerzas gadafistas están muy bien armadas y nosotros sólo tenemos armas ligeras”, explicó el representante rebelde, quien insistió: “Sirte es la clave porque si cae, tendremos el camino abierto a Trípoli”.
Las ciudades tomadas por los rebeldes son importantes enclaves petroleros. El ministro británico de Defensa, Liam Fox, incluso aseguró que los rebeldes estaban a punto de tener el control de los puntos de exportación de crudo, una situación que puede cambiar la dinámica del conflicto. “Mientras se muevan a lo largo de la costa, por supuesto, los rebeldes controlarán cada vez más los puntos de salida del petróleo de Libia, eso significa que tendrán el control de las exportaciones de petróleo”, agregó.
La OTAN, al frente
El avance rebelde coincidió con el anuncio de la OTAN de encargarse de manera inmediata de las operaciones de protección de la población civil libia, lo cual implica la dirección de los ataques contra objetivos terrestre, que hasta ahora había desarrollado EE.UU., Francia y Reino Unido. La decisión fue tomada tras una semana de duras negociaciones sobre la cadena de mando. “Todo estará ahora bajo la OTAN”, aseguró el secretario general del organismo, Anders Fogh Rasmussen.
Ahora sólo queda definir qué papel tendrá el grupo de países que conforma la coalición. Según observadores internacionales, eso quedará definido este martes en la reunión de Londres. Se sabe que Francia y Reino Unido quieren presentar un plan para salir de la crisis, pero Italia y otros países árabes tienen cada uno, por separado, proyectos diferentes. En lo único que coinciden es en que la salida de Muamar Gadafi es innegociable. De hecho, la secretaria de Estado de EE.UU., Hillary Clinton, aseveró que informes de inteligencia señalan que Gadafi “está acorralado”.