El ministro del Poder Popular para el Interior, Justicia y Paz, Miguel Rodríguez Torres, afirmó en la clausura de la Conferencia por la Paz iniciada en San Cristóbal el pasado jueves a raíz de los hechos violentos presentados en la entidad, que en el “Táchira debe prevalecer el respeto a la diversidad para vencer la violencia y fomentar la tolerancia entre la población”, y advirtió que la violencia en la ciudad “tiene planes insurreccionales”.
Rodríguez Torres afirmó ante una gran concurrencia, en el salón de convenciones del Sambil, que el entendimiento entre todos los sectores participantes en dicha jornada “ha sido la base del éxito de los diálogos establecidos en diferentes mesas, donde diversos sectores fueron escuchados y plantearon soluciones a los problemas que existen en la región, sin caer en el juego de la violencia”.
“Esta primera conferencia se ha caracterizado por la diversidad de sectores que han participado y el respeto que ha prevalecido en sus actividades, señalándose cuál es el principio que debemos asumir con mucho compromiso para permanecer en el camino del diálogo: el respeto a la diversidad”, reiteró el representante del gobierno nacional.
En un discurso de poco menos de 35 minutos, el ministro lamentó que en este encuentro entre la sociedad tachirense y el Gobierno se hayan ausentado los partidos políticos de oposición como estructura, “aunque a nivel personal asistieron varios voceros que están comprometidos con la paz y la democracia en el país”.
“Varios integrantes de los partidos políticos de oposición asistieron con carácter personal o gremial. Esto señala que la voluntad de diálogo puede arrollar a cualquier sector de la sociedad que se niegue a la participación o que pretenda asumir la responsabilidad absoluta de ella”, señaló.
El ministro Rodríguez Torres, quien ha pasado las últimas semanas, más de 15 días, residenciado en el Táchira, atendiendo personalmente por instrucciones del presidente, Nicolás Maduro, la problemática de violencia generada por sectores contrarios al gobierno en San Cristóbal, dijo que “los problemas que existan en la región no pueden seguir esperando condiciones ni caprichos, ni ninguna otra imposición para dialogar, porque los problemas del Táchira necesitan eso: conversar para solucionarlos”.
Violencia por el poder
Denunció el ministro Rodríguez Torres que la violencia desatada desde hace un mes en la entidad tiene fines insurreccionales para alcanzar el poder, violando lo establecido en la Constitución Nacional.
“Muchas personas han participado sin saber claramente quién los lidera, generando una anarquía en la protesta. Esto se traduce en barricadas en sectores completos, donde ya no existen estudiantes y el control lo asumieron delincuentes comunes, pertenecientes a bandas organizadas que ahora ponen en riesgo la vida de los vecinos”, señaló.
Dijo que, en conversaciones sostenidas con el pueblo en algunos lugares públicos de San Cristóbal, recibió información relativa a cómo actúan algunas personas que custodian las barricadas.
“Los mismos vecinos nos han informado que allí existen armas de fuego, drogas y alcohol, elementos que conforman un coctel que atenta directamente contra la vida de quienes, por alguna razón, hoy los apoyan”, explicó.
Expuso además que “esto no quiere decir que no exista malestar o molestia en los ciudadanos por situaciones que afectan su calidad de vida, y que no existan razones para no protestar”, aunque reiteró que “esta no es la vía para manifestar y pedir soluciones, las cuales se pueden concebir a través del diálogo”.
“El pueblo tachirense es tradicionalmente trabajador, por lo que abordará proactivamente los problemas a través de la conciliación y el diálogo, y en los lugares donde permanecen las barricadas y la violencia hay un notable incremento de los índices delictivos, por lo que la población debe enarbolar la bandera de la paz”, destacó.
Dijo que se debe “desde las mesas de diálogo, hacer un relanzamiento de un plan integral de desarrollo para el Táchira, con la participación y la unión de todos los sectores, que beneficie a todos los tachirenses”. Asimismo extendió una invitación a los estudiantes “para que se sumen a los diálogos” y les propuso que acudan a él para atenderlos.
Táchira, el epicentro
El estado de Táchira es el epicentro de las protestas en Venezuela. Hace más de un mes se iniciaron allí las manifestaciones a causa del intento de violación de una estudiante universitaria. Al menos dos personas murieron en la última jornada en ese estado. Además, en la población tachirense de Ureña fueron encontrados cinco cuerpos de jóvenes colombianos asesinados la semana pasada. En todo el país, la cifra de fallecidos asciende a 28, los heridos son más de 300 y hay centenares de detenidos.