Al menos una persona ha muerto y otras cuatro han resultado heridas en nuevos enfrentamientos entre la población y los efectivos de la Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (Minustah) en la ciudad de Cabo Haitiano, en el centro del país, con lo que ascienden a tres las víctimas mortales por las revueltas, además de una veintena de heridos y decenas de detenidos. Un grupo de vecinos de la colonia de Ciudad Chauvel ha atacado con piedras y botellas rotas un vehículo blindado de los cascos azules. Los efectivos de la ONU han abierto fuego para defenderse y han acabado con la vida de uno de los manifestantes y herido a otros cuatro, informa Radio Metropole.
Tras este incidente, la población ha iniciado una marcha que ha derivado en la toma de la sede de la Minustah en la ciudad, aunque finalmente las fuerzas locales han logrado reprimir la protesta y devolver el control del edificio a los militares de Naciones Unidas. Esta muerte eleva a tres la cifra de fallecidos en el marco de las protestas, que comenzaron el lunes en Hinche y Cabo Haitiano contra los cascos azules. Los haitianos acusan a los miembros nepalíes de este cuerpo de introducir en el país el brote de cólera que ha provocado 1.110 muertes y 18.382 hospitalizados en un mes, según los últimos balances. "La gente cree que están malditos", explica desde Puerto Príncipe el cooperante de la organización Internews Yvens Rumblod, informa Óscar Gutiérrez. Sin embargo, la ONU niega este extremo y se apoya en los resultados negativos de dos investigaciones.
Los disturbios están entorpeciendo las labores humanitarias para frenar la epidemia. Según el Gobierno, las barricadas levantadas por los manifestantes en Cabo Haitiano y en otros puntos del país donde el cólera está haciendo mella impiden el traslado de recursos sanitarios y humanos para atender a los afectados y continuar con las labores de prevención del contagio, informa Iban Campo desde Santo Domingo.
Representantes de la ONU y del Gobierno haitiano insisten en calificar las revueltas de políticas, organizadas y para nada espontáneas. En su opinión, están promovidas por quienes no quieren que las elecciones presidenciales y legislativas del 28 de noviembre transcurran con la mayor normalidad posible. En ese sentido, el presidente haitiano, René Préval, responsabilizó ayer de las protestas a personas que "arreglan sus propios asuntos mientras que quieren sembrar división entre las autoridades y la población y entre esta y la Minustah". "Se sirven de la epidemia de cólera para crear disturbios". "Ningún Estado serio puede aceptar tal desorden", añadió Préval, quien subrayó que las violentas manifestaciones sirven para "agravar la situación" dejada por el terremoto y la epidemia de cólera. "Golpes de piedras, barricadas o disparos no matarán la bacteria del cólera", recordó. También destacó que la única manera de afrontar la epidemia es mantener firme una "cadena de solidaridad" entre la población y ha invitado a los políticos a "entrar en esta cadena de solidaridad".
La epidemia llegó el miércoles a EE.UU., con un caso confirmado en Florida, un día después de que República Dominicana registrara el primero detectado fuera del territorio haitiano. Hasta el lunes, el cólera se había registrado únicamente en Haití. El primer caso en república Dominicana es un obrero haitiano que regresó de sus vacaciones el 12 de noviembre a la localidad de Higüey, a unos 180 kilómetros al este de Santo Domingo. El ministro de Salud, Bautista Rojas, aseguró ayer que el contagiado -Wilmo Lowell, de 32 años- "se encuentra estable" y que se han tomado "todas las medidas" pertinentes para impedir nuevos casos. Por su parte, las autoridades sanitarias de Florida confirmaron un caso de cólera, una ciudadana que había viajado a Haití a visitar a su familia, pero garantizaron que no hay riesgo de que se pueda propagar. Rob Hayes, portavoz del Departamento de Epidemiología de Florida, explicó que el diagnóstico fue "confirmado por los laboratorios" y que la mujer se encuentra bien.
"Estamos trabajando para garantizar el cuidado apropiado de esta persona [afectada por el cólera] y prevenir la propagación de la enfermedad dentro de la comunidad", señala el Departamento de Salud de Florida en un comunicado en el que explica que el CDC (Centro de control y prevención de enfermedades) ha confirmado el contagio a una mujer que recientemente viajó de vuelta desde Haití al condado de Collier. El CDC es el centro con sede en Atlanta que identificó la cepa en el departamento haitiano de Artibonite y marcó su similitud con la variedad de la bacteria común en el sur de Asia. Epidemiología advierte de la posibilidad de que se detecten más casos de cólera en el estado, donde residen cerca de 241.000 personas de origen haitiano.