Manuel Zelaya dijo desde su refugio en la Embajada del Brasil, que no estará dispuesto a aceptar el Acuerdo Tegucigalpa / San José, que reconoce la necesidad de restituirlo en el poder, pero tras las condiciones que fije el Congreso Nacional.
El mandatario, removido de su cargo desde hace casi cinco meses, dirigió una carta al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, en la que advierte que el Departamento de Estado de los Estados Unidos, tiene parte de responsabilidad en el fracaso de los diálogos, pues el documento final no tuvo en cuenta lo que se había acordado hasta ese momento, que era "restaurar el orden democrático y la paz social".
Añadió que el pacto inicial fue modificado unilateralmente, pues considera inconcebible que se reconozcan procesos electorales bajo las condiciones que busca imponer el Gobierno de facto de Roberto Micheletti.
"En estas condiciones, este proceso, y por lo tanto sus resultados serán sujetos de impugnación y no reconocimiento; lo cual pone en grave riesgo la estabilidad futura de las relaciones entre Honduras y el resto de naciones que reconozcan sus resultados", agregó.
Zelaya solicitó una pronta respuesta a su misiva de parte del Gobierno de los Estados Unidos, que se ha ofrecido como mediador en esta confrontación que tiene en vilo el sostenimiento de estabilidad política en Honduras y otros países latinoamericanos, que temen que una situación similar se repita en sus naciones.