En su juicio político al Stalin antillano, la periodista y escritora española Marta Portal dictó sentencia definitiva: “La revolución de la esperanza tropieza siempre con la contrarrevolución del hombre”.
Objeto de culto a su personalidad, seguidor exacto del totalitarismo (el comunismo y el fascismo son primos hermanos, propagó con certeza Hermann Hesse), Castro ha sido un dictador militarista, dogmático, chauvinista. La libertad, que aherroja y agarrota por 50 años con el poder absoluto y soberano cimentado en el aparato represivo más implacable que ha conocido el continente, no lo absolverá. La historia tampoco.
Jaime Naranjo Orrego. Filandia, Quindío.
Precio de la gasolina
Es absurdo que en Colombia, donde producimos nuestra propia gasolina, tengamos que pagarla al equivalente de 3,4 dólares el galón (7.400 pesos), mientras en Estados Unidos bajó a 1,8 dólares (3.900 pesos). La razón, según el Gobierno, es que esa diferencia se va a guardar en un “fondo de estabilización del precio”, nombre rimbombante y poco digerible para el común de los incautos y de sospechoso objetivo: crear una reserva para la eventualidad de que el petróleo suba de precio otra vez y no haya necesidad de aumentar el precio de la gasolina. Pero sabemos que, tal como lo anunció el propio Gobierno, por el menor crecimiento económico previsto, para el próximo año habrá una caída en los ingresos tributarios, lo cual hace pensar que el exceso en el precio de la gasolina es y será un impuesto camuflado que no tiene base legal y que, como toda medida transitoria en Colombia, se convertirá en permanente.
Rubén Benedetti Pizarro. Cartagena.
Gasolina y DMG
Considerando que a nivel internacional el precio de la gasolina se ha reducido considerablemente y que el Gobierno nacional es renuente a modificar el precio actual que debemos pagar los colombianos, uno podría concluir que el espíritu de DMG ha invadido las esferas gubernamentales. Comprar gasolina a precios que están por debajo de US$1,75 el galón (al detal) y venderla a un precio cercano a los US$3,50. ¡Qué cabezazo: una módica utilidad en exceso del 100% en tiempos que no sobrepasan los dos meses! Bueno, pero si esto no es la técnica de DMG, ¿será que estamos ante una pequeña “reformita” tributaria, que nos han implantado sin seguir los procedimientos normales?
Gregorio Rubinstein. Bogotá.
Envíe sus cartas a lector@elespectador.com.