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Charrasquilla

01 de septiembre de 2018 - 02:30 a. m.

Al ministro le salió mal el plan de cobrar IVA al arroz, la leche, la yuca y a toda la canasta familiar para devolverlo a los más pobres. Fue una presentación charra, chimba, choneta y chapucera. Alberto Charrasquilla debe decir la verdad para poder convencer. Por eso le preparé este discurso: “Buenas noches. Yo soy el ministro del Chanchullo y Crédito Público. Mi función principal es garantizar que el Gobierno recaude suficientes impuestos para girarlos a los corruptos. A todos. A los alcaldes y gobernadores que se enriquecen en el cargo, como el exgobernador Hugo Aguilar que compró dos Porsche deportivos. Yo sostengo a los contratistas que cobran $30.000 pesos por tamal para el PAE y luego lo sirven descompuesto a los niños de los colegios. Gracias al IVA se enriqueció Germán Trujillo, el zar de los refrigerios que sirve las sopas del PAE en el balde de los traperos. Tengo que garantizar recursos para que al senador Musa Besaile le paguen el soborno acordado de $4.000 millones en el contrato de Fonade. Hay que seguirle pagando la pensión de $16 millones al mes al general (r) Flavio Buitrago, condenado por enriquecimiento ilícito y socio del mafioso alias el Papero. No le puedo negar la mesada de $14 millones al general (r) Fabio Alejandro Castañeda, sentenciado por la muerte de 20 indígenas en el Cauca. Fernando Rueda Franco fue congresista durante 49 días, pero del IVA sale su pensión de $18 millones. No se les puede incumplir a los contratistas Julio y Mauricio Gerlein, hermanos del senador Roberto Gerlein. Ellos giraron los cheques para que Aída Merlano pudiera comprar votos en las últimas elecciones. Necesitamos un IVA del 19 % sobre toda la canasta familiar y el cobro no se lo podemos devolver a los más pobres. La corrupción crece más rápido que el IVA. Cada familia va a pagar $600 más por libra de arroz. Esa plata la necesito para seguir financiando al senador Álvaro Ashton de Barranquilla. Él tiene nexos con paramilitares y con jovencitas. A éstas últimas las atiende (puede ser al revés) en el Hotel del Prado. Allí la suite cuesta $553.000. Sin su sueldo de $30 millones los senadores tendrían que llevar a distinguidas niñas a un vulgar motel. El senador Ashton es un adulto mayor. Tiene 62 años. Somos un Estado social de derecho. Les doy otro ejemplo: Con los $600 pesos de IVA sobre el arroz puedo seguir pagándole el sueldo de $26 millones mensuales en la Procuraduría a la moza del senador Bernabé Celis. En próxima ocasión volveré sobre el tema. Ustedes me pedirán espontáneamente que suba el IVA al 25 %. La corrupción es muy costosa y ninguna plata alcanza. Muchas gracias”.

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