Un helicóptero nos despeina de día y despierta de noche —“con seguridad”—. La Alcaldía dice contar con un superávit de $227.000 millones. Durante la Feria de las Flores, los periodistas solo hemos de hablar con los mandatarios locales sobre “temas amables”, abrir con titulares de noticias innovadoras. La pasarela para mujeres de tallas grandes, por ejemplo.
Entretanto, bajo la alfombra florecida de la Ciudad de la Eterna Primavera yacen tres decenas de flacas, gordas y talla “M” que fueron asesinadas en el primer semestre de 2017.
Hoy, el Concejo de Medellín debate el incremento de 86,6 % de las víctimas de la violencia contra las mujeres entre enero y junio de 2017, con respecto al mismo periodo del año 2016.
Siempre las cifras, malditas, sin cara ni nombre: según el Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia, de 32 casos de muertes violentas presentados a julio 11 de 2017, 14 fueron clasificados como feminicidios, es decir, un 44 %. La Alianza por los Derechos de la Niñez dice que en lo que va transcurrido de 2017 se ha registrado el feminicidio de ocho niñas.
En el Concejo reclamarán por las medidas regresivas en políticas públicas de mujer y género, se cuestionará por qué el presupuesto pasó de $60.000 millones (2008-2011) a $39.000 millones para el periodo 2016-2019. Es el más bajo de las últimas tres administraciones.
En 2016, la Secretaría de las Mujeres contó con una asignación anual global de 0,41 % del presupuesto de la Alcaldía. En 2017, descendió a 0,21 %.
A puerta cerrada se ha discutido el destino del Concurso Mujeres Jóvenes Talento, el mismo que desterró la práctica de reinados de belleza con patrocinio estatal. Históricamente se había celebrado durante la Feria de las Flores. En esta oportunidad, no va.
Pero es que no, no es solo cuestión de chequera: es la manera en la cual durante un año y medio, en Medellín y en toda Antioquia, se ha reforzado desde lo público (Alcaldía y Gobernación) el discurso de la supremacía de la fuerza.
¿Tendrá algún efecto el habla de guapos, amenazante —desde el atril oficial, de lo público—?
“Vienen más golpes, no vamos a parar”; “estoy dando la pelea”; “no nos le vamos a arrugar a las bandas”; “Antioquia retiraría todos los servicios que ofrece si nos despojan de esas tierras [Belén de Bajirá]”…
Solo el miércoles y el jueves de esta semana: nueve muertos en Medellín. Tres “enmaletados”, un rector de escuela, enfrentamientos callejeros.
Sí: como si Pablo viviera.
(En Medellín, si te burlás de una mujer por su nombre de flor, sea Rosa, Margarita o Amapola: amenazan con declararte persona no grata. Pero si le cantás: “La primera se desespera, se encojona si se lo echo afuera, la segunda tiene la funda, y me paga pa’ que se lo hunda”, salís con medalla en el pecho).
Colombiamoda y sus metáforas “plus”: a la medida de la coyuntura.
Dar la talla es cosa de grandes.