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Colombia en el mundo y los tratados

09 de mayo de 2012 - 06:00 p. m.

Colombia por fin tiene una agresiva política exterior, no sólo con el fin de mejorar las relaciones con el mundo, sino también en busca de un mayor mercado e inversión que permitan un crecimiento continuado.

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Nadie pone en duda que el mundo está globalizado; sin embargo, no todos tienen las mismas reglas de juego. Y aunque la estrategia es positiva, es también compleja, pues el establecimiento de tratados de libre comercio tiene amigos y contradictores al momento de no ser clara la política de desarrollo en algunos sectores de la economía.

¿Queremos crear nuevas empresas con inversión extranjera o queremos que compren las existentes y les inyecten capital? ¿Queremos proteger las empresas colombianas que generan empleo o, en algunos casos, terminarlas por importaciones de productos subsidiados por sus países de origen?

En este escenario se hace necesaria la identificación de sectores que generen empleo y darles a ellos las herramientas para mantenerse y competir, pues los importadores presionan, como cualquier otro sector, para que aprueben el tratado tal como sucedió con Corea. Igualmente importante es definir si nuestra política de desarrollo quiere más empleo, más maquila, más capital en nuestras empresas, si queremos ser más competitivos. Pues no se ve claro qué se quiere a no ser que no lo hayan dicho.

En cuanto a las negociaciones de los mal llamados tratados de libre comercio, que deberían simplemente llamarse tratados de comercio, es fundamental definir los sectores con los que se quiere llegar al mundo o, en concreto, a los países que los firman. En el caso de China un tratado beneficiaría al sector agrícola y los importadores de bienes de consumo, por la mano de obra barata y subsidiada y el manejo cambiario.

Colombia debe tener un manejo de la política exterior y de comercio más permanente, como lo ha hecho Chile, que logró con el tiempo y sin tratados, introducir sus productos, pero con una política más continuada.

Los viajes del presidente, al igual que los tratados que de allí se desprenden, son importantes pues ponen a nuestro país en el mapa del mundo. Sin embargo, insisto en que es necesario definir sectores donde somos o podemos ser competitivos y trabajar mucho más en la competitividad, pues todavía nos falta mucho camino que andar. Y eso que no hablo de la infraestructura, necesaria para andar y competir.

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