Es grato cuando en el exterior nos preguntan de dónde somos y respondemos con orgullo que somos colombianos. Y es que hoy la gente relaciona a Colombia con el fútbol y el Mundial.
Nuestro equipo está en su mejor momento y esto es importante, no sólo internamente, donde se viven la alegría, el optimismo, el poder soñar y ser un mejor país, sino también porque la imagen de Colombia está en alto.
Y es que por fuera del país, hoy Colombia es algo más que por lo que usualmente la estigmatizan. Colombia se convierte en cada rincón en fútbol, en música y en café.
Falcao sigue siendo un referente, aun sin estar presente en el Mundial. Aparecen nuevos nombres: James Rodríguez, Ospina, Cuadrado, Teófilo, Yepes, entre muchos otros.
El Mundial y el desempeño de la selección han sido la mejor inversión para la imagen de nuestro país.
Son jóvenes que bajo el liderazgo de José Pékerman han logrado con seriedad, respeto y disciplina un gran juego en equipo. No hay individualismo, están todos por una misma causa: jugar bien por Colombia.
Los chistes malintencionados de periodistas extranjeros y algún diplomático sobre Colombia, al llamarlo el equipo de la coca en vez del equipo del café, han quedado lejos pues hoy se habla de la seriedad y el trabajo del seleccionado.
Más que campañas de imagen es importante apoyar el deporte: el fútbol, el ciclismo —Nairo Quintana es un ejemplo— y aún más apoyar otras disciplinas donde los colombianos sobresalen.
Es transcendental lo que han hecho estos jóvenes en pocos días por nuestro país, y sería bien importante llevarlos por fuera de nuestras fronteras como un símbolo de lo que somos. Mostrando que Colombia es algo más.
Los deportistas son nuestros embajadores y ellos se han sumado a otros referentes colombianos como García Márquez, Botero y Shakira. Y es que nuestra Colombia es algo más.