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Lecciones desde el Medio Oriente

02 de marzo de 2011 - 10:00 p. m.

NUMEROSAS VECES ME HE PREGUNtado las razones de la pasividad de los colombianos; hablamos, nos quejamos, criticamos las cosas que no nos gustan y no hacemos nada.

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En ese sentido algo hay que aprender de lo que pasa en el Medio Oriente: es que la gente misma a través de su movilización ha sido generadora del cambio. Lo que parecía imposible de cambiar fue cambiado y las largas dictaduras disfrazadas como democracias por elecciones amañadas donde han reinado el terror, la injusticia, la corrupción, la desigualdad y la pobreza, han caído. No sabemos con certeza si para algo mejor, pero finalmente las cosas eran tan malas que el cambio es bueno.

En esto hay mucho que aprender de la movilización y participación del pueblo a través de manifestaciones en general sin violencia. En este país pasan muchas cosas; en la ciudad, por ejemplo, los abusos son inmensos y no hacemos nada, no nos movilizamos. La más grande movilización de ciudadanos de todos los estratos sociales tuvo lugar hace más de dos años para pedir la libertad de los secuestrados por parte de la Farc, pero no ha habido una movilización similar por esta causa. Y es que somos muy pacientes y probablemente hasta indiferentes, pues lo colectivo no existe. Llevamos más de un año con las vías destruidas, con proyectos costosos e innecesarios, con una ciudad que necesita mayor inversión social, y nadie protesta; es necesario generar comportamientos colectivos y cultura que estimulen formas de participación ciudadana, en las que se exprese el descontento con un mandatario y se convierta en una forma de generar cambios en la forma de gobernar. Y no se trata de que exista violencia, pero sí mecanismos de expresión ciudadana.

El comportamiento de la gente en el Medio Oriente es un campanazo y una alerta para aquellos regímenes en los que los gobernantes mediante triquiñuelas electorales se quieren mantener eternamente en el poder. Las protestas se originan por la falta de oportunidades de los jóvenes y de los ciudadanos en general, por la corrupción y los abusos. Tal vez por ello es que en muchos países del Oriente Medio y algunas monarquías han tenido que realizar reformas a la carrera. Nosotros estamos lejos de este tipo de comportamientos, pero ojalá que esto sea un llamado para el cambio para aquellos países cuyos gobernantes quieren perpetuarse, como Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua, pero igualmente es importante para que nuestros gobernantes piensen en el desarrollo de políticas públicas que beneficien a toda la población, especialmente a aquellos más necesitados.

En todo esto un medio fundamental para la movilización han sido y son las nuevas tecnologías, que han sido herramientas del cambio en la medida en que permiten conocer lo que sucede en países censurados, donde la verdad está siempre escondida o disfrazada y que se han convertido en efectivos medios de participación que han convocado a la protesta y a la rebelión.

Mucho que aprender entonces para todos; ojalá dejemos la pasividad, el conformismo y la indiferencia. Y que nuestros gobernantes busquen más cambios y la sociedad más medios de participación.

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