LOS CARGOS EN EL EJECUTIVO SON una mezcla entre lo técnico y lo político, y de alguna manera esa sincronía en un equipo es lo que hace una buena gestión.
Si una persona tiene ambos es lo ideal, pero si no, más que el conocimiento profundo de un tema, es necesario tener la capacidad de liderazgo y eso es lo más importante para el desempeño en un cargo.
El ministro Molano renunció, fue un excelente ministro, aprendió rápidamente el manejo político y constituyó un equipo de las mejores calidades que lo llevó a una excelente gestión. Era difícil sucederlo y o bien se volvía a nombrar un técnico, como podía ser la viceministra, o un político.
El presidente se decidió por un político y nombró en el Ministerio de las TIC a David Luna , quien ha sido un político serio y trabajador como lo ha demostrado en sus tareas como concejal y parlamentario.
Muchos cuestionan que dijo en una entrevista radial que iba a aprender con profundidad los temas, pero a eso es importante decir que el Plan Nacional de Desarrollo recogió los planes de ese Ministerio, bajo el liderazgo del ministro Molano, y que eso le permitirá al ministro Luna tener un derrotero y su tarea será política y gerencial. Y personalmente creo que será un buen ministro.
El presidente, quien nombra los ministros, lo hace en algunos momentos con criterios políticos y en otras con criterios técnicos y a veces acierta y otras veces no. Como en todo, hay gente muy buena, buena y regular y, en ocasiones extremas, ministros inexistentes de los que ni siquiera se recuerdan sus nombres.
En algunas ocasiones los nombramientos han sido en el lugar equivocado, tratando de armar el ajedrez. María Fernanda Campo, quien fue una excelente gerente de la Cámara de Comercio de Bogotá, fue nombrada como ministra de Educación en vez de ministra de Industria y Comercio, y su nombramiento, a pesar de su poca experiencia en educación, se justifico por sus capacidades gerenciales.
A la ministra Cecilia Álvarez, que lo estaba haciendo muy bien en Transporte, la cambiaron a Industria y Comercio por razones políticas, pero ante todo tiene capacidad gerencial.
Se dice que el presidente está ad portas de hacer una crisis ministerial que renueve pero que a su vez desarrolle y prepare los programas para la paz, y en este sentido hay que confiar en que buscará los mejores perfiles para cada Ministerio. Y a David Luna, que le den una oportunidad para trabajar, que lo hará bien.