El Espectador usa cookies necesarias para el funcionamiento del sitio. Al hacer clic en "Aceptar" autoriza el uso de cookies no esenciales de medición y publicidad. Ver políticas de cookies y de datos.

Migración legal

03 de diciembre de 2014 - 11:00 p. m.

La preocupación por la migración en algunos países desarrollados crece y se establecen medidas para contrarrestar la llegada de nuevas personas a esos países.

PUBLICIDAD

El presidente Obama, en Estados Unidos, a través de un acuerdo administrativo, ha buscado la legalización de migrantes siempre y cuando paguen sus impuestos. De alguna manera se legalizan si son legales. Y es que la carga social de estas personas y sus familias en salud y educación es grande, y finalmente son financiadas con los impuestos que pagan aquellos ciudadanos legales.

El primer ministro de Inglaterra, David Cameron, igualmente ha manifestado su preocupación con la migración, aunque con las medidas puede sutilmente enviar muchos más mensajes a la Unión Europea: “o me apoyan o me retiro”. Las medidas buscan expulsar a los europeos que en seis meses no logren empleo e igualmente define que las prestaciones y subsidios sólo podrán recibirse después de trabajar durante cuatro años. Sólo podrían llegar personas con contrato de trabajo, pues más del 40% de los que llegan no tienen trabajo y existe una gran presión de esta nueva población sobre los servicios públicos.

El caso de Suiza es diferente, ya que llegan ciudadanos europeos ricos y educados que se acogen a los beneficios tributarios. Sin embargo, en días pasados se llevó a cabo un referéndum para reducir la entrada de inmigrantes a 0,2 %, que salió negativo. No obstante, también llegan trabajadores y la oposición se da en la necesidad de un Estado sostenible.

Todos estos ejemplos muestran la preocupación por la creciente migración y la llegada de personas que, al no tener trabajo, se benefician de los servicios sociales. Los países quieren disminuir su déficit y efectivamente el gasto social es alto.

Igualmente, otro tema en el caso europeo es la regulación migratoria frente a libertad de circulación que rige en la Unión Europea y en la que Suiza tiene acuerdos que los unen.

La pobreza en el planeta y la falta de oportunidades lleva, en un mundo cada vez más globalizado, a buscar trabajo aún no legal —en relación con los pagos legales— en cualquier lugar donde lo haya, pues, aunque las condiciones no son buenas, pueden enviar dinero a sus países. Y en este sentido, el referendo suizo planteaba destinar recursos a la ayuda humanitaria a países pobres como una manera de reducir la migración. Pero en este tema efectivamente hay mucho trabajo por hacer.

Conoce más
Ver todas las noticias