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El peso se seguirá fortaleciendo

10 de agosto de 2011 - 06:00 p. m.

La economía global está caminando literalmente sobre el filo de la navaja. La mezquindad de los políticos de los países desarrollados está creando estragos que están a punto de empujar al mundo a una nueva recesión.

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Independientemente de si la decisión de Standard & Poor’s con respecto a la deuda de Estados Unidos fue la adecuada o no (muchos la critican por falta de fundamento), lo cierto es que ha desencadenado un efecto dominó que amenaza con complicarlo todo. Además de la preocupación de que la Unión Europea tenga que rescatar eventualmente a España e Italia, es tal el nivel de nerviosismo que reina hoy en los mercados que el nuevo foco de duda está nada menos que en la calidad de la deuda del gobierno de Francia. Los estragos no se han hecho esperar: el precio de las acciones de numerosos bancos franceses se ha desplomado vertiginosamente. En Italia nada mejora y el gobernador del Banco de Inglaterra habla de “nubes oscuras” sobre la economía británica.

Se acabaron los recursos fiscales con qué hacerle frente a esta crisis. Ni Estados Unidos ni Europa tienen ya espacio para darle una “transfusión” fiscal a sus economías en extremo anémicas.

El único recurso que queda es la política monetaria. El primer paso lo dio la Reserva Federal, al anunciar que mantendrá las tasas de interés en los actuales niveles hasta el 2013, pero del otro lado del Atlántico ese paso todavía no se da. A pesar de la renuencia aparente de los banqueros centrales de la Unión Europea y del Reino Unido a seguir los pasos de su homólogo estadounidense, el único camino a seguir es bajar rápidamente las tasas de interés y ofrecer toda la liquidez que los bancos comerciales de esos países necesiten.

 Habrá, por lo tanto, liquidez excesiva en el mundo entero por un buen tiempo, buscando cómo escapar las bajas tasas de interés del mundo desarrollado. A pesar de la volatilidad de corto plazo que pueda tener la tasa de cambio peso-dólar, la liquidez seguirá entrando a Colombia. Y el peso seguirá fortaleciéndose.

andres.escobar@econceptaei.com

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