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Alerta

08 de diciembre de 2008 - 04:25 p. m.

Esta semana se celebraron los 60 años de la Dimayor. Fiesta por todo lo alto, como lo ameritaba la ocasión. Invitados especiales, reconocimientos, buena comida, trago, discursos, abrazos.

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Pero curiosamente esa misma noche Acolfutpro, la asociación de jugadores profesionales, en un acto que algunos tildan de oportunista pero al menos real y loable, entregaba 30 mercados a los jugadores del Rionegro para ayudar a sobrellevar la situación de pobreza de sus jugadores que hace rato no reciben ni un peso.

A lo mejor con el sentido de solidaridad que nos caracteriza la situación se pueda mejorar, pero es increíble que estas cosas pasen. En el mundo, grandes clubes han pasado por problemas económicos, pero no sé si tantos en un país. Los de la B en su mayoría tienen que hacer malabares para sobrevivir, y en la A esta misma semana hasta el que mejor juega y principal candidato al título, el DIM, le debía plata al plantel.

A mí me gusta hablar de lo bueno y considero que hay mucho de eso en esta generación, decir que se ha jugado bien en las últimas fechas, que hay emoción, que mejoraron las asistencias a los estadios, que este sábado y domingo no hubo escándalos, pero no podemos tapar el sol con las manos y seguir derecho sobre un flagelo gravísimo como éste. Hay que atacar estos inconvenientes desde la raíz. Si los equipos no tienen garantizado con qué pagarles a sus jugadores, estamos fregados. Este tiene que ser un buen negocio, pero no lo saben manejar los que tienen que hacerlo. No se puede vivir exclusivamente de las taquillas, hay que encontrar otro tipo de soluciones que garanticen la tranquilidad todo el año. Cada club debe tener gerentes deportivos que conozcan el cuento y contraten bien, formando verdaderas empresas. Gerentes financieros y comerciales que se dediquen a administrar y explotar el mercadeo del producto. Los directivos que no entiendan de esto deben sumar gente que los guíe y dejar de pensar que están arriando ganado. Los futbolistas son seres humanos, llenos de problemas y responsabilidades que no se limitan solamente a marcar goles. Tienen esposas e hijos que se enferman y que no atienden en las clínicas porque al patrón no le alcanzó para pagar el mes de la EPS.

Pero con todo y eso como los guerreros del América o el Pereira, el sábado salen a derrotar a sus rivales. Y todavía les exigimos más actitud y mejor nivel, como si fueran de hule. Ahora que se acaba el año es el momento para que dichos “genios” proyecten el 2009 como debe ser. Tratar de comprometer a las ciudades con la causa, idearse estrategias de fidelización de los hinchas para que no abandonen el equipo en las primeras fechas, moverse ya porque sabemos todos que no va a ser un año fácil para conseguir plata. ¿Cómo vamos a volver a un Mundial si en la casa no estamos bien? Hay que congratularse por 60 años de alegrías, pero primero hay que pensar ya en el futuro porque si nos descuidamos podría ser sin torneo de ascenso y apenas 10 equipos profesionales.

Por Andrés Marocco

Periodista javeriano. Radioactiva, 88.9, 40 Principales, Caracol Radio. Dementes Deportivas, Telepolémica, Pelotas. Hoy en ESPN. Bumangués, del leopardo.
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