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¿Pintamos o no?

15 de septiembre de 2008 - 06:46 p. m.

Nuestra selección está enferma y como todos los pacientes necesita tratamiento. El diagnóstico lo conocemos todos, pero a pesar de la claridad de todos los síntomas, no hemos mejorado.

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Al contrario, vamos para atrás. Al momento de escribir esta columna todavía Jorge Luis Pinto era el técnico de la tricolor. Muchos se han quedado en la discusión de moda sobre si debe seguir al frente del equipo o no.

Lejos de defenderlo, porque su real defensa son los resultados, mi argumento es que no le podemos echar toda la culpa. El ‘profe’ parece subido en un bote de ‘rafting’ en el río Fonce en este momento. Para seguir dando ejemplos, es como Tom Hanks en ‘El Náufrago’, la película que mostraba la solitaria lucha de un hombre para sobrevivir en una isla desierta y volver a la civilización con vida. No se nos puede olvidar que éste es el mismo técnico que aplaudimos cuando lo nombraron, porque necesitábamos mano dura y táctica en una generación que había hecho cosas interesantes pero que tenía que consolidarse. ¿Por qué lo estamos dejando a él no más con el problema?

Acepto que Pinto no es el más diplomático para decir las cosas a los jugadores y a la prensa. A veces como a muchos de los santandereanos le falta tacto para expresar lo que quiere comunicar. Pero sabe mucho, es un estudioso, se preparó y es un buen tipo. Cuando la Federación llamó al sangileño después de recibir la negativa de Bielsa, todos estuvimos de acuerdo, lo repito y ahora pedimos un bandazo en la mitad de la eliminatoria. Llevamos dos fracasos precedidos por cambio de técnico en medio del camino. Creo que deberían reunirse todos y llegar a acuerdos. Jugadores, directivos y técnico y sacarse en privado y con respeto los trapitos al sol. Hay inconvenientes, así lo nieguen desde adentro y éstos se están viendo como siempre reflejados en la cancha, pero hay tiempo para corregirlos.

El estratega deberá ceder en sus terquedades e intransigencias, si las hay, y los jugadores tendrán que meterse más en el cuento entender el fútbol moderno, jugar a algo y dejar de ser tan sensibles si por ahí les puede estar molestando el famoso tonito. Si esto no lo arreglamos y conciliamos entre todos, incluyendo buena energía de parte de los hinchas y el periodismo, nos vamos a quedar sin mundial. Esto es lo que hay, no tenemos tantos jugadores de nivel y es muy tarde para tomar otro camino. Si deciden otra cosa como ha sido el error antes de Corea-Japón y Alemania nos podemos ir despidiendo de conocer la tierra de Nelson Mandela.

Por Andrés Marocco

Periodista javeriano. Radioactiva, 88.9, 40 Principales, Caracol Radio. Dementes Deportivas, Telepolémica, Pelotas. Hoy en ESPN. Bumangués, del leopardo.
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