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El mandadero y sus exitazos

15 de noviembre de 2011 - 06:00 p. m.

Pregunta pertinente del periodista Félix de Bedout al alcalde electo de Bogotá en Twitter: «¿Sabe usted cuántas veces Alejandro Botero ha visitado a los Nule? ¿Por qué (Botero) actúa como su vocero (de los Nule)? ¿Es cuota de los Nule (en su alcaldía)»? Respuesta-confesión del recién elegido: «Igual que Botero me ayudó y ayudó a la Fiscalía a descubrir el cartel, me ayudará a descubrir lo que resta en la corrupción».

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Este debate se dio después de que se confirmara que el subcontratista del Distrito mencionado en los mensajes, haría parte del equipo de empalme de Petro con la administración actual de la capital. Pero ¿quién es ese señor por el que el nuevo mandatario local correrá “un riesgo político”, según lo admitió un asesor suyo? ¿Cómo este personaje —salido del anonimato no por un acto de honradez sino por un lío entre contratistas venales— llegó a articular el tinglado armado por los Nule, a los que ve en La Picota cuando quiere (¿para cuadrar versiones?), en la propia Fiscalía, al menos hasta cuando el declarado insubsistente exfiscal Pabón manejó el caso, y en casi toda la prensa capitalina que le cree y no le contrapregunta nada?

Transcribo apartes de unas frases de Botero, divulgadas en primicia por La FM hace un año, entre él y un empleado del contratista Julio Gómez con el que se entendía de maravilla: “…tan sencillo como que… el de la cabeza se me trató de torcer y por debajo lo arreglé… y le dije: usted se me torció pero… venga para acá… le demostré que yo le movía las copas donde tenía que movérselas…”. “…yo saqué, 3, 5, 7 mil en total y entregué 100… Me ‘cabeció’ un senador que fue quien me llevó ahí… que me pidió… o sea, yo entregué 150 millones en total y me tocó ir a pelear y le dije… un momentico, aquí hay que repartir la torta, maestro…”. Interroguemos y aproximemos respuestas: ¿Cuántas veces ha hablado Botero con los Nule? Muchas, antes de que se entregaran, y en prisión, con la complacencia del exfiscal Pabón, quien terminó por ser casi su subalterno. ¿Cuáles “denuncias” formula Botero? Las que les convienen a él y a los Nule. ¿Por qué Botero acusa a los contratistas de Bogotá y a los Moreno y nunca a los Nule ni se refiere a lo que éstos hicieron en el resto del país? Porque es su mandadero. ¿Por qué se opone —junto con Petro— a que la Fiscalía les otorgue beneficios a quienes podrían revelar conductas de los Nule que ellos quieren callar? Porque sigue un libreto. Por lo que le contesta Petro a Félix, hoy tenemos la certeza de que Botero fue su fuente (“me ayudó y ayudó a la Fiscalía”). Sólo nos faltaría que quien fue elegido por denunciar la corrupción, estuviera del lado de los “cacaos” (o cacos) que la incentivaron. Qué plan tan perfecto, señores Nule: ¡Si están a punto de coronar Alcaldía!

Entre paréntesis.- El senador que dirige el Partido Conservador, de quien el expresidente Pastrana ha dicho que cambió las banderas partidistas por unas sábanas diabólicas, ha lanzado la candidatura presidencial de quien funge de juez santo, el procurador Alejandro Ordóñez. Se filtra así su plan de mediano plazo porque el que requiere compromiso inmediato de los congresistas que él vigila, ya anda: su reelección en la Procuraduría. Y mientras Ordóñez participa en política, insulta a los ciudadanos particulares que le extienden derechos de petición que él está en la obligación de responder con absoluto comedimiento. Él podrá odiar a los columnistas que lo critican, pero tiene el deber de respetar la libertad de opinión. Sugerir que sus contradictores incurrieron en violaciones a la ley en una carta oficial, lo convierte en el presunto autor de los delitos que le provocan risa: injuria y calumnia. Si yo fuera abogada, lo denunciaría porque meto la mano al fuego por Ramiro Bejarano. Pero ¡qué tontería digo! Ni la Corte Suprema pudo con él, ¿quién lo investigaría con imparcialidad entonces?

 

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