En las últimas semanas, los bancos centrales se han convertido en el centro de atención de los mercados: la semana pasada por cuenta de la reunión del Banco Central Europeo, y ésta, por el comité de política de la Reserva Federal.
En la reunión del BCE se lanzó un programa que hará compras de títulos soberanos de países que soliciten la ayuda, concentrándose en vencimientos menores a tres años, con una esterilización completa a través de depósitos a término fijo a siete días.
Este programa busca presionar a la baja las tasas de los títulos de deuda soberana de los países de la periferia europea, que se encuentran altas, ante la tensión ocasionada por la crisis de deuda. En contraste, el anuncio esperado de la FED podría traer consigo compras de títulos de deuda o de activos respaldados por hipotecas sin esterilizaciones, siguiendo a los programas utilizados en ocasiones pasadas.
Las últimas declaraciones de Bernanke, en Jackson Hole, apuntan a que los costos de una nueva ronda de estímulo son manejables y que la FED proporcionará estímulos adicionales según sea necesario para promover el crecimiento económico. Estas declaraciones dejaron la puerta abierta al lanzamiento de un nuevo programa, sin embargo, no está garantizado que sea anunciado esta semana. El último sondeo de Reuters mostró que el 65% de los encuestados espera que haya una nueva ronda de estímulo, aumentando frente al sondeo previo, en parte impulsados por los datos de generación de empleo. Entre quienes esperan que haya un estímulo, el 76% considera que el anuncio se daría en la reunión de hoy.
* Vanessa Santrich / *Ultrabursátiles