Las Transferencias Temporales de Valores o TTV son una alternativa recientemente instaurada en el mercado accionario local que permite, entre otras cosas, obtener ganancias adicionales para aquellos inversionistas de largo plazo que no rotan frecuentemente sus inversiones en acciones.
A través de la comisionista de bolsa, el cliente estructural puede prestar sus acciones a otro cliente, definiendo con anterioridad un plazo para la operación y una tasa de contraprestación a favor de quien presta los títulos.
En los mercados de capitales más desarrollados, el préstamo de acciones hace parte fundamental de la liquidez. EE.UU. tiene un sistema especializado en el mercado mostrador y en Brasil existe un banco exclusivo que hace parte de Bovespa.
Se trata entonces de una estrategia complementaria. El inversionista continúa con la exposición de largo plazo al activo y como reconocimiento al préstamo de las acciones va recibiendo intereses que contribuyen a la rentabilidad total de la inversión. Adicionalmente, si la acción reconoce dividendos y el pago ocurre durante la vigencia de la TTV, el cliente que tomó prestados los títulos debe reconocerle el dividendo al dueño de las acciones.
En definitiva, invertir con conocimiento y convicción en determinada compañía es hacerse socio de ella y apostarle al crecimiento de largo plazo. Sin embargo, aunque esperar por un prolongado tiempo a que el valor se materialice en el precio de la acción y percibir dividendos atractivos puede ser una estrategia rentable, existen alternativas en el mercado local para dinamizar las inversiones sin poner en riesgo la apuesta de largo plazo en las compañías que cotizan en la BVC.
* Catalina Posada / Global Securities