Las medidas adoptadas por los bancos centrales recientemente han cargado de optimismo a los inversionistas. La sensación que ronda en los mercados financieros internacionales es que se avecina un desempeño positivo para el cierre de 2012.
La primera mitad de septiembre estuvo llena de noticias de alto impacto. El Banco Central Europeo anunció su programa de compra de bonos, la Corte Constitucional alemana dio vía libre al Fondo Europeo de Rescate Permanente y la FED en Estados Unidos lanzó una nueva ronda de estímulos monetarios. A estos anuncios, que en otras palabras son “inyecciones monetarias”, se sumó esta semana el aumento de US$127 billones al programa de compra de activos del Banco Central de Japón y se espera que el gobierno chino continúe anunciando incentivos adicionales.
Estas medidas han llevado a apuntar a un desempeño positivo para lo que resta de 2012. No obstante, podría haber un relevo en el foco de tensiones durante dicho período que podría añadir algunas presiones al cierre de año. Los legisladores estadounidenses enfrentarán el denominado “Fiscal Cliff” o el fin de una serie de incentivos creados durante el gobierno Bush (2001), que plantean aumentos en los impuestos y recortes en el gasto del Gobierno a partir de 2013, para permitir la reducción de los niveles actuales del déficit fiscal.
El riesgo de recesión que forjaría la implementación de estas medidas, sumado a la dificultad que tendrían los legisladores para realizar posibles modificaciones en medio de elecciones presidenciales, generarían algunas presiones para lo que resta del año.
*Global Securities