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¿Y ahora qué?

25 de febrero de 2013 - 06:00 p. m.

Hemos visto cómo a pesar de contar con fundamentales macroeconómicos pobres, los mercados accionarios internacionales se fortalecen en la medida que hay un mayor estímulo, o mayor expectativa de estímulo monetario, que a su vez está en función de lo mal que van esas economías.

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Los índices estadounidenses y europeos están en máximos de cinco años, mientras que los colombianos están en máximos de dos años. En el caso colombiano, el comportamiento favorable estaba más que justificado debido a un buen comportamiento económico (crecimiento por encima del potencial, inflación controlada, desempleo bajando, términos de intercambio favorables). Adicionalmente, los resultados de las compañías estaban bastante bien, más teniendo en cuenta el pobre desempeño de los socios comerciales del país.

Ahora entramos en un período de crecimiento por debajo del potencial, publicaciones de resultados aceptables, salvo en sectores específicos como el bancario, en donde el incremento en la utilidad neta final de 2012 frente a 2011 es del 11,80%, nada mal en un país con un PIB esperado de alrededor de 3,5% con algunas complicaciones en petróleos y construcción. El ambiente levemente negativo se mantendría durante el primer semestre de 2013 hasta la publicación del PIB del primer trimestre.

En este sentido, nos debemos preguntar si nuestros mercados se van a mantener bien bajo un ambiente económico menos favorable, situación vigente a nivel de las economías desarrolladas.

En la medida en que seamos menos “sólidos” en términos relativos, vamos a ser más vulnerables a la volatilidad internacional, lo cual requiere de una mayor atención y análisis de activos y mercados.

 

* Andrés Duarte, Asesores en Valores

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