Luego de sortear la ola invernal, la crisis ocasionada por el hongo de la roya y años de revaluación inclemente del peso colombiano, en 2015 esperamos que el sector cafetero continúe cosechando el inmenso trabajo realizado para reconvertir las plantaciones cafeteras con mejores variedades, más productivas y que se adapten a la variabilidad climática.
Más de 400 mil familias que renovaron en su conjunto cerca de 3.200 millones de árboles continuarán siendo testigos del incremento de la productividad de sus plantaciones, seguramente por encima de los 15,2 sacos por hectárea que alcanzó el promedio nacional en 2014.
El ingreso cafetero, que alcanzó cerca de $5,5 billones en el presente año, seguramente continuará por niveles similares de no existir un drástico cambio en las previsiones de cosecha de Brasil y mantenerse los precios.
Una tasa de cambio más ajustada a la realidad económica del sector productivo colombiano, y en especial del agrícola, será sin duda otra buena noticia para el bienestar de cerca de 550 mil familias productoras propietarias de fincas en 590 municipios de nuestro país, generando demanda agregada de bienes y servicios de la economía y compensando las dificultades que otros sectores están enfrentando.
Las expectativas del ingreso cafetero podrían ser más optimistas de presentarse nuevas alteraciones del clima que alteren nuevamente los ciclos productivos de Brasil o cualquier otra región productora del grano, escenario que se presenta cada vez con mayor frecuencia en el mundo agrícola.
Colombia continuará bien posicionada para complementar la oferta mundial con un parque cafetero renovado y más productivo, manteniendo su posición privilegiada como primer productor del segmento de los cafés arábicos suaves lavados de mayor calidad.
A partir de 2015 los cafeteros también comenzarán a implementar su nuevo Plan Estratégico, acordado en el último Congreso Nacional de Cafeteros.
* Gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros.