Por Juliana Pungiluppi*
En el sentido común, debería haber una tolerancia cero frente a cualquier forma de violencia contra niñas, niños y adolescentes. Tristemente, esto no es así. El pasado 4 de diciembre se cumplieron dos años del crimen contra Yuliana Samboní, recordándole a la sociedad que ellos y ellas están expuestos a diario a injusticias inimaginables.
Según cifras de Medicina Legal, dos niños y niñas pierden a diario la vida en hechos violentos, y solo en el primer semestre de 2018, 13.082 niñas y 2.336 niños fueron víctimas de violencia sexual. Cerca del 30 % tenían menos de diez años.
Un solo caso debe ser suficiente para movilizar a toda la sociedad. Ha llegado la hora de actuar sin más demoras ni excusas. El ICBF está a la cabeza de esta misión dentro del Gobierno del presidente Duque, quien ha priorizado una estrategia nacional contra la violencia hacia niñas, niños y adolescentes.
Una de las barreras para erradicar la violencia contra la niñez es la falta de denuncia. Esto se debe a factores que van desde el desconocimiento de la ciudadanía sobre cómo reportar estos hechos, hasta la falta de confianza de los niños y niñas para hablar con adultos que puedan ayudarles cuando han sido víctimas. La estrategia hace énfasis en creerles y facilitarles al máximo el proceso probatorio, a partir de sus testimonios, de su protección y su empoderamiento.
A menudo los relatos de los niños y niñas en Colombia sobre abusos sufridos son desestimados por parte de los adultos. Ante esto, se mejorarán los procedimientos de entrevista con fines probatorios, cualificando los procesos y optimizando la infraestructura mediante cámaras de Gesell para abordajes que eviten la exposición de niños y niñas, una y otra vez, a revivir su experiencia traumática ante las autoridades que intervienen en su proceso de justicia y de protección.
Por otra parte, la violencia contra la niñez no es un hecho fortuito, sino perpetrado deliberadamente por personas adultas. Particularmente en casos de violencia sexual, la reincidencia por parte de ofensores adultos es prevenible. Por esta razón, se implementará el Registro de Ofensores Sexuales a partir de los antecedentes judiciales de las personas adultas que hayan sido condenadas por delitos de este tipo.
Este registro, avalado por la Corte Constitucional, reducirá las reincidencias y dotará a la ciudadanía de información para cerrar filas alrededor de los niños y niñas. En el primer trimestre de 2019 el presidente anunciará para qué cargos y sectores, públicos y privados, sus postulantes deberán consultar el antecedente de condena por este delito en el marco del certificado judicial.
También se aplicará la extinción de dominio a los establecimientos de alojamiento que permiten en su interior la explotación sexual de niñas, niños y adolescentes, y se pedirán en extradición las personas extranjeras que vulneran sus derechos y luego se van del país.
La ley de financiamiento contempla, además, que todos los turistas paguen un dólar al salir del país, el cual iría a un fondo especial para financiar programas del ICBF para la prevención y atención a niños y niñas y adolescentes víctimas de explotación sexual comercial.
Adicionalmente, se unificarán los canales de denuncia para los niños y niñas, haciéndolos más amigables; se ampliará la cobertura del Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses en todas las capitales del país, y se reforzarán las iniciativas para transformar los imaginarios que justifican y naturalizan la violencia, especialmente contra las niñas.
Es hora de aplicar el mismo talento humano y tecnología de punta que se ha utilizado para desvertebrar las redes del narcotráfico y el terrorismo, para enfrentar a los individuos y redes que violentan a nuestra niñez, en especial las redes de explotación sexual y trata de niñas, niños y adolescentes. Dentro de las tareas del recién anunciado Ministerio de Ciencia y Tecnología estaría la de desvertebrar estas redes que atentan contra la integridad de nuestra niñez, sobre todo las de turistas explotadores que son peores que la pólvora el fin de año en los destinos turísticos y muchas ciudades de nuestro país.
* Directora general del ICBF.