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El Celler, en Barranquilla

28 de febrero de 2014 - 11:00 p. m.

En el viejo Prado de Barranquilla, la Arenosa, con una cocina contemporánea basada en la gastronomía española, enriquecida con el ritmo y sabor del Caribe colombiano y de la sensualidad árabe. Y para brindar un componente diverso, la presencia italiana con una serie de tortelloni. El resultado final, un ensamble armonioso y un evidente tono de autor.

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El carpaccio de magret de pato, acompañado de arroz cremoso rojizo, un plato dulzón, aunque insípido, no cumplió con las expectativas.

El pulpo a la gallega con papa con ajo puerro y pimentón, muy bueno, muy mediterráneo, aunque un poquito grasoso, pero qué le vamos a hacer, así es la mayor parte de la culinaria española.

Los langostinos romesco, ingredientes frescos. Se merece un aplauso el acompañamiento, el árabe marmaón, espectacular, con un sutil toque dulce, variación de la receta tradicional. Este es uno de los más antiguos platos árabes, hecho artesanalmente con forma de bolitas pequeñas hechas con trigo y harina de trigo. Su fabricación toma unas cinco horas, tras las cuales se cuece al baño de María y se cocina con caldo de pollo, lo que le brinda ese sabor a cocina de la abuela. Su primo culinario de grano aún más pequeño es el cuscús, que se come tradicionalmente en los países del norte de África.

El salmón teriyaki de guayaba, acompañado de risotto de suero, es el arroz más inmaculadamente blanco que he visto y verdaderamente delicioso. La guayaba, muy discreta, sin protagonismo.

De los tortelloni ofrecen unas ocho clases diferentes, atractivas todas, y para no enredarnos en la selección pedimos la tortellata, compuesta de una selección de cuatro variedades diferentes. Y así nos trajeron un par de mozzarella de búfala con confitura de tomate y pesto, dos de langosta bisque y balsámico dulce, un par de chorizo y ricotta con salsa arrabiata, y dos de queso azul y peras caramelizadas con salsa de foie gras. Un profuso arcoíris de sabores en el reino de las pastas rellenas. Sin duda, el plato estrella del restaurante.

Quedaron en lista para probar en otra ocasión: el carré de cordero y el cochinillo a la leña. No alcancé a ver en el menú ingredientes costeños como la yuca o el plátano, pero sí el suero.

 

*Crítico Gastronómico

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